Lo reconozco y lo asumo con todas las letras, yo de pequeña, escribía en mi diario y lo tenía como un tesoro...
Hoy rebuscando en viejas cajas de zapatos, me he encontrado con cuatro diarios de cuando era pequeña con edades comprendidas entre los diez y los dieciséis años, madre mía que gran descubrimiento...
Es curioso ahora leerlos con la perspectiva que dan los años, el ver cosas que a día de hoy pueden parecer irrisorias y que en su momento pudieron ser tan significativas para mi...
Esta claro que mi vena de escribir viene desde una edad bien temprana, que ilusión me ha hecho...
Para mi el poder expresar con palabras lo que siento en cada momento me es mucho más fácil que a lo mejor con hechos...el poder dejar por escrito mis impresiones, mis sentimientos, mis ganas de comerme el mundo, mi ansiedad porque las cosas vayan a mejor y no se estanquen cual pozo sin fondo del que ya no se puede salir...
Veo ahora a mi hija con sus siete años escribiendo su diario, y la verdad, me alegra saber que tiene y comparte algunas inquietudes como su madre...ojala algún día ella consiga todos sus sueños que vaya describiendo en su diario y pueda luego leerlos cuando sea mayor y descubra que ha logrado de todo ello y que no, para intentar cambiarlo y corregirlo, como a día de hoy intento hacer yo.
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