jueves, 27 de noviembre de 2014

27-11-2004

Hoy hace diez años de aquel soleado día de finales de noviembre... A estas horas ya me habían quitado esos inmensos rulos, ya me había puesto mi bata blanca, como llamaba mi madre al vestido y estaba esperando en el salón de casa que vinieran a recogerme.

El coche color cereza, era inmenso, precioso, con asientos de cuero camel en el interior y yo iba sentada en la parte trasera, con mi padrino al volante y mi padre en el asiento del copiloto.

Recuerdo el paseo en coche rumbo a la ermita del Cristo del Pardo y la pasada que hicimos frente a la entrada, ya que la gente aún no había entrado.

La ceremonia, utópica, a nuestro gusto, con nuestro Michel oficiandola, no podía ser otro.

Las fotos, la gente, el banquete...un día lleno de sueños, de ideales, de cosas que crees que disfrutaras y de un camino que no te imaginas lo que te depara.

Ahora, miro atrás y me alegro pensando que aún queda mucho de esa niña que fui ese día, creyéndome que podría con todo lo que el destino me deparase.

Desde luego que parte de esos sueños se han cumplido y otros no, pero sigo creyendo en que los próximos diez años, me van a deparar grandes momentos, con sus épocas buenas y malas, pero que espero seguir con quien ese día fue mi compañero de fatigas.

A luchar con lo que venga!!

Brindemos por otros diez años.🍻

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Adios

A estas alturas de la vida, hay veces que hay que tomar decisiones, que no son muy agradables pero que cuando se intenta ayudar a una persona y esta sigue en sus treces, haciendo las cosas mal, y comportándose  de una manera insana, llegamos a un punto que hay que decir adiós.

Yo siempre he sido consecuente con mis actos, tanto buenos como malos, pero jamás haría que los mios tuviesen que sacarme las castañas del fuego y mucho menos por haber actuado en asuntos turbios, drogas, alcohol, temas ilegales...buf, para mi eso es un mundo desconocido y del que no quiero saber nada.

Para mi pesar, es hora de desconectar, he de seguir con mi vida, con mi lucha diaria y sacando mis velas adelante...

Quizá sea una postura egoísta, pero no puedo sostener una situación, desde miles de kilómetros de distancia, de alguien que no ha sido nunca un buen ejemplo a seguir.


martes, 25 de noviembre de 2014

El amor de tu vida

Unos lo encuentran, en la niñez, en el pupitre de al lado, en el vecino del sexto...
Otros lo encuentran en la adolescencia, en un viaje al extranjero, en el metro...

La mayoría lo encuentran en el grupo de amigos con el que sale desde el colegio.

En el trabajo, en la oficina, los que consiguen conocer el amor, realmente son afortunados por ello...

Unos lo muestran por los cuatros costados, presumen de ello, lo enseñan, lo realzan, pero también son muchos los que tristemente jamás lo conocen.

Algunos lo viven a escondidas, en la distancia, en secreto, en discreción, en pequeñas dosis pero que les hace sentirse felices, y consiguen disfrutar de ese amor verdadero.

Es triste conocer a alguien en el momento equivocado, pero más triste es vivir sin sentir nunca ese cosquilleo en el estómago...🐣🐥

Tq
firmado,
El amor de tu vida

viernes, 14 de noviembre de 2014

El chandal de felpa

En todos estos años y no me lo había contado. Siempre he dicho que muchos de los traumas que vivimos de niños, hacen que de adultos nos comportemos de una manera u otra.

No es por defenderle, pero aquél niño que en su día vivió esta historia, hoy tiene un carácter complicado y uniendo los hilos de cada una de las hazañas que vivió de niño, me hacen entender la difícil tela de araña que es hoy su modo de actuar frente a diversas situaciones.

Hay que retroceder en el tiempo casi treinta años, un pequeño niño con gafas, que leía los periódicos al revés, cuando muchos otros estaban juntando sílabas, por motivos que desconozco acabó apuntado en clases de judo.

Tímido, poco deportista y con el intelecto demasiado desarrollado para su edad, fue a su primera clase, equipado de manera poco práctica para desarrollar la actividad extraescolar.
Llevaba un chándal azúl de felpa...Imaginad con lo crueles que son los niños, cuando le vieron entrar de esa guisa, a la clase, el cachondeo y las risas, el señalado con el dedo de todos, donde se pensaba que estaba, a judo se va con kimono...

El pequeño, al verse sometido a tal presión, jamás volvió a las clases de judo, se escondía sólo bajo unas escaleras del colegio y se pasaba allí la hora entera de la clase.

Cuando avisaron a los padres de que su hijo no iba a clase...no se como reaccionarían con él...
Pero teniendo en cuenta, otras anécdotas que hoy ese niño, me cuenta, pienso en que es duro pasar por situaciones como está... Así se entienden muchas de sus actitudes y de su manera de relacionarse con los demás... Sobre todo a alguien que le cuesta...

Ahora que soy madre, se que no puedo proteger a mi hija de los cretinos que hay por el camino, pero desde luego como madre, haré todo lo que este en mi mano para no convertirme nunca en una madre como la del chándal de felpa, que prefirió que su hijo sufriera y el dinero de un simple kimono, lo uso para ella.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Paciencia

Hay un dicho que nos dice que la paciencia es hermana de la ciencia.

Yo no consigo ver la relación... Sólo se que tener paciencia es una cualidad que más valoro en la calidad de una persona.

Reconozco que en ocasiones soy la primera que no tengo paciencia, pero es una cualidad que más deberíamos todos trabajar.

Paciencia con los mayores, en las tiendas, con los amigos...hoy a falta de paciencia, por incordiar un poco más, tengo sueño...el otoño me aplatana...seguiré dejándome caer en el sofá, cerrando mis ojos y dejándome llevar...buscaré la santa paciencia entre mis sueños, porque hoy por hoy, me hace mucha falta, para poder continuar.

Como suelo decir cuando me sacan de quicio: Señor dame paciencia, por que la que se nos viene encima puede ser tremenda!!!