En muchas ocasiones hemos siempre estado pendientes de saber si estábamos actuando de la mejor o peor manera posible, ya sea en el ámbito laboral, personal o familiar, ¿quien no se ha quedado de repente en mitad de esa escena impredecible mirando al infinito e intentando ponerse a pensar?
No pienses me suele decir ese Pepito Grillo que todos tenemos dentro...
Actuemos según nos apetezca, según nos dicte nuestro corazón, hagamos lo que realmente nos pida el cuerpo, disfrutemos y valoremos cada uno de esos pequeños instantes que nos regala la vida donde realmente nos sentimos felices, porque quizás no volvamos a poder tener otro momento como ese.
No pienses y actúa, vive, demuestra tu cariño a los que te rodean, no dejes de hacer algo que te apetece por el que dirán o por el no se que consecuencias me va a traer hacer una cosa o no hacerla.
Las consecuencias de los actos vividos, ya irán llegando a su debido tiempo, en su debido momento, mientras no dejemos de vivir de verdad, de hacer lo que nos mantiene con una sonrisa en los labios, lo que nos hace que lo que estamos viviendo en ese pequeño instante, nos haga ser al menos durante unas horas, unos días, unos meses o unos simples minutos, las personas más felices de la tierra.
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