Esta claro que muchas veces las personas nos complicados la vida más de lo que nos gustaría. Eso pensaba Miguel cada mañana al levantarse, miraba al otro lado de la cama y se imaginaba que era Raquel quien le acompañaba cada día durante los últimos veinte años...se decía siempre a si mismo : " las veces que me viene tu nombre a la cabeza cuando digo amor".
En su día siguiendo las teorías de Nietzche decidió pasar de largo cuando vio que amar a alguien imposible, era una pérdida de tiempo.
A Daniela la queria, claro, era una mujer inteligente, trabajadora y buena madre, pero jamás, llegó a sentir por ella lo que sentía por Raquel desde el primer momento en que la vio.
Muchas veces Miguel, cuando cerraba la frutería en la que trabajaba junto a Daniela se encargaba de llevar la caja de fresones al amor de su vida...esos pequeños momentos que pasaba junto a Raquel, le daban fuerzas para seguir adelante con esa falsa vida...
Su matrimonio había sido una manera de ser y convertirse en padre y de tener una compañera de piso eterna pero sin tener a su lado a su amor verdadero.
Ya se había hecho a la idea que su vida había sido un error...quizás ese fresón en la mejilla de Raquel,que en su día le llamó tanto la atención y le hizo ver que había algo en esa chica realmente único, también, le había frenado para no haber tomado decisiones más firmes y haber insistido mas a conquistar a su amada.
Lastima de no haber sido mas valiente, que cobarde soy...
lunes, 31 de marzo de 2014
Capitulo 8. Luis y Daniela
Daniela trabajaba mucho en el puesto pero lo referido a la contabilidad del mismo se lo llevaba Luis.
Luis era un señor muy curioso...era moreno, alto, argentino y el nuevo contable de la mayoría de los puestos del mercado. Daniela al conocer de su existencia se sintió aliviada de que les pudiese ayudar con las cuentas.
Un día tras hacer los números del mes Luis se acercó al puesto de Daniela, viendo que esta ya estaba cerrando se ofreció acercarla a casa, ella no lo dudó estaba agotada.
De camino ambos hablaban de las frutas, de Cloe, de Argentina y de lo que daría Daniela por poder viajar allí y conocer la ciudad...charlaban de tal manera que parecía que se conocían de toda la vida. Esa noche Luis le indicó a Daniela que el debería hacer el camino de vuelta, porque él vivía muy cerca del mercado...Daniela roja de vergüenza, le dijo, que porque se ofreció a acompañarla, pensaba que a él le venia de paso...Luis la miró también algo abochornado y dijo: " no podía dejar que un bellezón así se fuese sola andando".
Daniela bajó del coche le dió las gracias y entró en el portal, muerta de risa, como una quinceañera...le gustaba Luis y parecía que él también se había fijado en ella...pero en fin, ya en el ascensor, pensó que no podrían pasar de un mero tonteo, ambos estaban casados...
Ella jamás querría hacerle daño a Miguel, de alguna manera le quería, reconocía que siempre se había portado bien con ella, pero lo que sentía por Luis era distinto, era atracción, era un entendimiento muy especial, era volver a sentir mariposas en el estomago cada vez que le veía en el mercado o hablaban de los números del balance del mes.
Pasaron los días, los meses y los años y Luis se convirtió en un amigo muy especial para Daniela, era triste pensaba, pero además de amigos, fueron amantes durante casi cuatro años, ninguno dijo nada de dejar a sus parejas y fugarse juntos pero lo que ambos sentían hay personas que en la vida jamás lo sienten y ellos no fueron capaces de reprimirse y se dejaron llevar durante mucho tiempo.
Luis era un señor muy curioso...era moreno, alto, argentino y el nuevo contable de la mayoría de los puestos del mercado. Daniela al conocer de su existencia se sintió aliviada de que les pudiese ayudar con las cuentas.
Un día tras hacer los números del mes Luis se acercó al puesto de Daniela, viendo que esta ya estaba cerrando se ofreció acercarla a casa, ella no lo dudó estaba agotada.
De camino ambos hablaban de las frutas, de Cloe, de Argentina y de lo que daría Daniela por poder viajar allí y conocer la ciudad...charlaban de tal manera que parecía que se conocían de toda la vida. Esa noche Luis le indicó a Daniela que el debería hacer el camino de vuelta, porque él vivía muy cerca del mercado...Daniela roja de vergüenza, le dijo, que porque se ofreció a acompañarla, pensaba que a él le venia de paso...Luis la miró también algo abochornado y dijo: " no podía dejar que un bellezón así se fuese sola andando".
Daniela bajó del coche le dió las gracias y entró en el portal, muerta de risa, como una quinceañera...le gustaba Luis y parecía que él también se había fijado en ella...pero en fin, ya en el ascensor, pensó que no podrían pasar de un mero tonteo, ambos estaban casados...
Ella jamás querría hacerle daño a Miguel, de alguna manera le quería, reconocía que siempre se había portado bien con ella, pero lo que sentía por Luis era distinto, era atracción, era un entendimiento muy especial, era volver a sentir mariposas en el estomago cada vez que le veía en el mercado o hablaban de los números del balance del mes.
Pasaron los días, los meses y los años y Luis se convirtió en un amigo muy especial para Daniela, era triste pensaba, pero además de amigos, fueron amantes durante casi cuatro años, ninguno dijo nada de dejar a sus parejas y fugarse juntos pero lo que ambos sentían hay personas que en la vida jamás lo sienten y ellos no fueron capaces de reprimirse y se dejaron llevar durante mucho tiempo.
viernes, 28 de marzo de 2014
Capitulo 7. 15 años después
Año 2008, han pasado quince años desde esa escena del brindis por parte de nuestro trío protagonista.
A día de hoy, el escenario que tenemos presente es uno muy diferente.
Daniela con 34 años, casada con Miguel y madre de un preciosa niña llamada Cloe. Trabaja con su marido en la frutería que tiempo atrás hacía con su madre ya fallecida.
Ahora Daniela ha sentado la cabeza, ese espíritu libre de años atrás ha quedado reducido en cenizas...ahora lleva una vida muy metódica, se levanta, lleva a su hija al colegio, y se va a su puesto a vender y despachar frutas y hortalizas frescas en el precioso puesto que tiene en el mercado de las maravillas de Madrid.
Su marido, para ella ante todo, padre de su hija, es una buena persona, le cuida, le ayuda con el puesto, se levanta cada mañana bien temprano para ir a MercaMadrid para conseguir los mejores productos para colocar su puesto, le ayuda a cuidar de Cloe, van juntos a la compra y suelen pasar la mayor parte de su tiempo libre en plan casero y tranquilo...
Raquel con 33 años, tiene una pequeña librería en su barrio, sigue soltera, no consigue quererse lo suficiente como para hacerse querer, pasa su tiempo libre en casa de su amiga Daniela, es la madrina de Cloe y muchas noches se queda cuidando de ella mientras sus padres salen en plan "novios" para ver si consiguen entenderse como pareja que años atrás se caso.
El porque se casaron es bien sencillo, Miguel se llevaba bien con Daniela, físicamente le atraía muchísimo, no lo podía negar, reconoce que nunca se enamoró de Daniela pero la idea de estar lejos de Raquel, de la que se enamoró desde el primer momento que la vio,le hizo ceder a la petición de Daniela al casarse una noche de San Juan de hacía ya ocho años. Daniela acababa de perder a su madre y no quería estar sola, seguía teniendo contacto con Miguel y viendo como Raquel nunca le tomó en serio, pensó que no le vendría mal tener un compañero el resto de sus días..
Raquel estos años atrás prefería centrarse en los estudios, montó su librería centrada en libros de psicología, temas de autoayuda, de encontrar el equilibrio y la estabilidad y a pesar de haber salido con algunos chicos ella y su fresón, cuidar de su padre y sus hermanos habían sido sus motores de vida...muy gris, la verdad, solo la caja de fresones que cada día le llevaba Miguel a casa, le ponía algo de color.
A día de hoy, el escenario que tenemos presente es uno muy diferente.
Daniela con 34 años, casada con Miguel y madre de un preciosa niña llamada Cloe. Trabaja con su marido en la frutería que tiempo atrás hacía con su madre ya fallecida.
Ahora Daniela ha sentado la cabeza, ese espíritu libre de años atrás ha quedado reducido en cenizas...ahora lleva una vida muy metódica, se levanta, lleva a su hija al colegio, y se va a su puesto a vender y despachar frutas y hortalizas frescas en el precioso puesto que tiene en el mercado de las maravillas de Madrid.
Su marido, para ella ante todo, padre de su hija, es una buena persona, le cuida, le ayuda con el puesto, se levanta cada mañana bien temprano para ir a MercaMadrid para conseguir los mejores productos para colocar su puesto, le ayuda a cuidar de Cloe, van juntos a la compra y suelen pasar la mayor parte de su tiempo libre en plan casero y tranquilo...
Raquel con 33 años, tiene una pequeña librería en su barrio, sigue soltera, no consigue quererse lo suficiente como para hacerse querer, pasa su tiempo libre en casa de su amiga Daniela, es la madrina de Cloe y muchas noches se queda cuidando de ella mientras sus padres salen en plan "novios" para ver si consiguen entenderse como pareja que años atrás se caso.
El porque se casaron es bien sencillo, Miguel se llevaba bien con Daniela, físicamente le atraía muchísimo, no lo podía negar, reconoce que nunca se enamoró de Daniela pero la idea de estar lejos de Raquel, de la que se enamoró desde el primer momento que la vio,le hizo ceder a la petición de Daniela al casarse una noche de San Juan de hacía ya ocho años. Daniela acababa de perder a su madre y no quería estar sola, seguía teniendo contacto con Miguel y viendo como Raquel nunca le tomó en serio, pensó que no le vendría mal tener un compañero el resto de sus días..
Raquel estos años atrás prefería centrarse en los estudios, montó su librería centrada en libros de psicología, temas de autoayuda, de encontrar el equilibrio y la estabilidad y a pesar de haber salido con algunos chicos ella y su fresón, cuidar de su padre y sus hermanos habían sido sus motores de vida...muy gris, la verdad, solo la caja de fresones que cada día le llevaba Miguel a casa, le ponía algo de color.
Capitulo 6. La casa de Miguel
Llegaron a casa de Miguel tras un viaje donde la música les acompaño a la vez que el increíble paisaje costero que podían ver por las ventanas del coche viejo pero veloz, no tardaron ni veinte minutos en llegar a una zona de campo a las afueras de Gandia.
La casa era espectacular, un poco vieja, tenia muebles ochenteros y el jardín de la entrada estaba bastante descuidado, encontrar una planta sana era como un milagro entre tanto escombro. Había un viejo balancín algo oxidado, pero que a Raquel le llamó la atención.
Miguel también como Daniela era hijo único, sus padres murieron en un accidente de coche cuando el tenia dieciséis años y esta era la casa familiar a la que Miguel sólo acudía en contadas ocasiones y siempre en compañia...no le gustaba estar en ella sólo, a diario compartía piso con su primo Manuel, que viajaba mucho por trabajo por lo que en el fondo era como si viviese allí sólo.
Nuestras chicas observaban la casa y no dejaban de revisar cada uno de los rincones de la misma, Miguel desde que bajaron del coche les dijo: " estáis en vuestra casa, disfrutad de la estancia y caminar por ella a vuestro antojo"...
Él se fue directo a la cocina, cogió una enorme paellera, y unos cuantos utensilios mas y se fue directo al jardín para empezar a preparar la comida para cuando fuesen llegando el resto de invitados.
Daniela y Raquel continuaron el paseo por el chalet, no era muy grande, tres habitaciones, dos baños, la cocina, un porche y el jardín con una mini piscina pero que era lo justo para hacer un largo en tres brazadas y volver.
Después Daniela encendió un viejo radio cassette que había en una de las habitaciones y puso una cinta de música que ponía: lo mejor del soul...
Raquel mientras tanto más dispuesta a colaborar en las tareas de la casa se encargo de abrir una mesa de madera que había en el porche y a colocar los útiles que podía necesitar Miguel para su paella, una espátula, cuchara de madera, la sal, el aceite, el arroz, la carne,
Encontró unas copas en una alacena y las puso sobre la mesa, Daniela abrió el vino que habían llevado, sirvió las tres copas y dijo con su enorme sentido del humor: " creo que deberíamos brindar, por nosotros, para que el habernos conocido sea algo positivo y este verano jamás lo olvidemos".
Y así los tres juntaron sus copas en alto y sonrientes, empezaron a fijarse un destino que les haría de una manera poco ortodoxa quedar unidos el resto de sus vidas.
La casa era espectacular, un poco vieja, tenia muebles ochenteros y el jardín de la entrada estaba bastante descuidado, encontrar una planta sana era como un milagro entre tanto escombro. Había un viejo balancín algo oxidado, pero que a Raquel le llamó la atención.
Miguel también como Daniela era hijo único, sus padres murieron en un accidente de coche cuando el tenia dieciséis años y esta era la casa familiar a la que Miguel sólo acudía en contadas ocasiones y siempre en compañia...no le gustaba estar en ella sólo, a diario compartía piso con su primo Manuel, que viajaba mucho por trabajo por lo que en el fondo era como si viviese allí sólo.
Nuestras chicas observaban la casa y no dejaban de revisar cada uno de los rincones de la misma, Miguel desde que bajaron del coche les dijo: " estáis en vuestra casa, disfrutad de la estancia y caminar por ella a vuestro antojo"...
Él se fue directo a la cocina, cogió una enorme paellera, y unos cuantos utensilios mas y se fue directo al jardín para empezar a preparar la comida para cuando fuesen llegando el resto de invitados.
Daniela y Raquel continuaron el paseo por el chalet, no era muy grande, tres habitaciones, dos baños, la cocina, un porche y el jardín con una mini piscina pero que era lo justo para hacer un largo en tres brazadas y volver.
Después Daniela encendió un viejo radio cassette que había en una de las habitaciones y puso una cinta de música que ponía: lo mejor del soul...
Raquel mientras tanto más dispuesta a colaborar en las tareas de la casa se encargo de abrir una mesa de madera que había en el porche y a colocar los útiles que podía necesitar Miguel para su paella, una espátula, cuchara de madera, la sal, el aceite, el arroz, la carne,
Encontró unas copas en una alacena y las puso sobre la mesa, Daniela abrió el vino que habían llevado, sirvió las tres copas y dijo con su enorme sentido del humor: " creo que deberíamos brindar, por nosotros, para que el habernos conocido sea algo positivo y este verano jamás lo olvidemos".
Y así los tres juntaron sus copas en alto y sonrientes, empezaron a fijarse un destino que les haría de una manera poco ortodoxa quedar unidos el resto de sus vidas.
Capitulo 5. No me lo creo
Raquel miraba a su amiga como diciendo: ¿ en serio? No podía entenderlo...como ella con su fresón y su vestido floreado de tirantes de hace dos veranos habían podido dejar prendado en una noche a un camarero de un garito de playa cuando su espectacular amiga, consejera, madre en muchas ocasiones para ciertos asuntos e increíble belleza sueca se había pasado media noche bailando con él...
Daniela se quejaba de que Raquel no se quería demasiado a si misma y esta será una nueva ocasión para recordárselo...además a Daniela no le gustaba Miguel, es cierto que pasaron mucho tiempo anoche bailando y riendo pero se había dado cuenta de que Miguel miraba a Raquel de una forma diferente, no como a ella, una chica divertida y especialmente extrovertida...eran dos maneras de mirar a alguien, muy, muy diferentes.
Estaté tranquila Raquel, Miguel nos va a invitar a su casa a pasar el día, tiene un chalet cerca de aquí, irán unos amigos de él y amigos de estos, seremos un montón de gente, comeremos paella, jugaremos a las cartas, lo pasaremos bien, ya lo veras.
Raquel hubiese preferido pasar el día leyendo en la terraza su libro de cabecera que siempre llevaba encima en cualquier viaje: "los pilares de la tierra"...no se cansaba de leerlo una y otra vez, a irse con un montón de desconocidos a pasar un día de piscina y paella.
Pero en fin, en el fondo, quería volver a ver a Miguel, así pues se levantó de un Respingo de la silla y se dijo, " veremos que nos tiene preparado el destino".
Las dos amigas ya equipadas con ropa cómoda, bajaron a la calle y compraron una botella de vino en el súper que tenían más cercano y a lo lejos vieron llegar a Miguel en una especie de volswagen golf, algo destartalado, las pitó con el claxon y ambas chicas cruzaron y se subieron en el coche ambas a toda velocidad para no interferir el tráfico sentándose ambas en el asiento de atrás dejando a Miguel con cara de , "de acuerdo seré vuestro chofer durante estos días".
Daniela se quejaba de que Raquel no se quería demasiado a si misma y esta será una nueva ocasión para recordárselo...además a Daniela no le gustaba Miguel, es cierto que pasaron mucho tiempo anoche bailando y riendo pero se había dado cuenta de que Miguel miraba a Raquel de una forma diferente, no como a ella, una chica divertida y especialmente extrovertida...eran dos maneras de mirar a alguien, muy, muy diferentes.
Estaté tranquila Raquel, Miguel nos va a invitar a su casa a pasar el día, tiene un chalet cerca de aquí, irán unos amigos de él y amigos de estos, seremos un montón de gente, comeremos paella, jugaremos a las cartas, lo pasaremos bien, ya lo veras.
Raquel hubiese preferido pasar el día leyendo en la terraza su libro de cabecera que siempre llevaba encima en cualquier viaje: "los pilares de la tierra"...no se cansaba de leerlo una y otra vez, a irse con un montón de desconocidos a pasar un día de piscina y paella.
Pero en fin, en el fondo, quería volver a ver a Miguel, así pues se levantó de un Respingo de la silla y se dijo, " veremos que nos tiene preparado el destino".
Las dos amigas ya equipadas con ropa cómoda, bajaron a la calle y compraron una botella de vino en el súper que tenían más cercano y a lo lejos vieron llegar a Miguel en una especie de volswagen golf, algo destartalado, las pitó con el claxon y ambas chicas cruzaron y se subieron en el coche ambas a toda velocidad para no interferir el tráfico sentándose ambas en el asiento de atrás dejando a Miguel con cara de , "de acuerdo seré vuestro chofer durante estos días".
Capitulo 4.15 de agosto
Habían pasado su primer día de vacaciones y Raquel estaba aún algo pesarosa de la noche anterior...a lo tonto se quedaron hasta tarde en el bar de Miguel y entre una cosa y otra vieron amanecer desde la playa.
Daniela más acostumbrada a trasnochar había preparado ya café y se había bajado a correr por la arena, mientras Raquel estaba abriendo los ojos con un gran bostezo intentando situarse ya que no recordaba que estaba pasando sus primeras vacaciones de verdad, en plan, soy mayor y me voy con mi mejor amiga a disfrutar de diez días que serian para ambas inolvidables y cruciales para su futuro.
Raquel ya por fin logró levantarse de la cama, se dió una ducha y se sentó en la pequeña terraza a escuchar como rompían las olas en la roca...las verdad es que nunca había estado en Gandía y de momento le pareció un sitio tranquilo.
Disfrutaba del café pensando en como había conseguido acostarse tan tarde cuando oyó la puerta del apartamento...era Daniela traía una pequeña bolsa con fartones para acompañar al solitario café y se alegró de ver a Raquel ya levantada.
" Buenos dias" dijo Daniela, me alegro verte ya preparada nos espera un día increíble y además nos están esperando".
¿Esperando? ¿Quien? -dijo Raquel aún intentando recordar que hicieron anoche para finalmente haber acabado viendo amanecer...pues quien a va a ser Miguel, dijo Daniela con una enorme sonrisa, es un encanto y esta prendado de ti.
Raquel de lo último que se acordaba de la noche anterior es que cuando volvió del baño tras irse a limpiar la copa que otro tío le tiró encima, Daniela bailaba sin parar y Miguel la acompañaba...por eso no entendía nada.
Daniela más acostumbrada a trasnochar había preparado ya café y se había bajado a correr por la arena, mientras Raquel estaba abriendo los ojos con un gran bostezo intentando situarse ya que no recordaba que estaba pasando sus primeras vacaciones de verdad, en plan, soy mayor y me voy con mi mejor amiga a disfrutar de diez días que serian para ambas inolvidables y cruciales para su futuro.
Raquel ya por fin logró levantarse de la cama, se dió una ducha y se sentó en la pequeña terraza a escuchar como rompían las olas en la roca...las verdad es que nunca había estado en Gandía y de momento le pareció un sitio tranquilo.
Disfrutaba del café pensando en como había conseguido acostarse tan tarde cuando oyó la puerta del apartamento...era Daniela traía una pequeña bolsa con fartones para acompañar al solitario café y se alegró de ver a Raquel ya levantada.
" Buenos dias" dijo Daniela, me alegro verte ya preparada nos espera un día increíble y además nos están esperando".
¿Esperando? ¿Quien? -dijo Raquel aún intentando recordar que hicieron anoche para finalmente haber acabado viendo amanecer...pues quien a va a ser Miguel, dijo Daniela con una enorme sonrisa, es un encanto y esta prendado de ti.
Raquel de lo último que se acordaba de la noche anterior es que cuando volvió del baño tras irse a limpiar la copa que otro tío le tiró encima, Daniela bailaba sin parar y Miguel la acompañaba...por eso no entendía nada.
miércoles, 26 de marzo de 2014
¿Una novela?
Miguel, Raquel y Daniela pueden ser los personajes de una primera novela...
La verdad es que la idea de emprender la aventura de escribir un libro tiene su aquél, no es tan fácil como parece...la aparición de estos tres personajes en mi cabeza y el pensar que podría darles forma de libro a lo Federicco Moccia, me surgió durante un par de días y me ronroneaba con mucha ilusión por mi atolondrada mollera, pero no se si seré capaz.
Me es mas fácil escribir relatos cortos, crear personajes y dejarles libres, hacer como pequeños cuentos sin final y que sea el propio lector el que decida que hacer con la historia, si darle un final feliz o no, o quizás simplemente dejarla en espera de saber que hacer con ella, en plan pausa, como cuando paramos una pelicula para ir" a la toilette".
No se que haré finalmente con estos tres personajes pero nose si será por el nublado del día, porque hoy no se me ocurre nada por lo que continuar con ellos o quizás sea que es mitad de semana, la cuestión es que de momento los dejaré en una pausa y en próximas semanas veré si soy capaz de darles algún sentido a estos seres inertes o se quedan así.
De momento hoy no siento las musas en mis dedos, sino más bien las musarañas a mi alrededor...
La verdad es que la idea de emprender la aventura de escribir un libro tiene su aquél, no es tan fácil como parece...la aparición de estos tres personajes en mi cabeza y el pensar que podría darles forma de libro a lo Federicco Moccia, me surgió durante un par de días y me ronroneaba con mucha ilusión por mi atolondrada mollera, pero no se si seré capaz.
Me es mas fácil escribir relatos cortos, crear personajes y dejarles libres, hacer como pequeños cuentos sin final y que sea el propio lector el que decida que hacer con la historia, si darle un final feliz o no, o quizás simplemente dejarla en espera de saber que hacer con ella, en plan pausa, como cuando paramos una pelicula para ir" a la toilette".
No se que haré finalmente con estos tres personajes pero nose si será por el nublado del día, porque hoy no se me ocurre nada por lo que continuar con ellos o quizás sea que es mitad de semana, la cuestión es que de momento los dejaré en una pausa y en próximas semanas veré si soy capaz de darles algún sentido a estos seres inertes o se quedan así.
De momento hoy no siento las musas en mis dedos, sino más bien las musarañas a mi alrededor...
martes, 25 de marzo de 2014
Adios Suarez, adios
No me gusta mucho hablar de política, quizás porque ya no queda ningún político que valga la pena, se nos ha ido el que si podía tener en gran consideración.
La verdad que desde hace un par de días no se habla de otra cosa que de la muerte del señor Suarez, de la trasición, de su valentía y de que nos dio algo realmente valioso y que muchos jóvenes no valoran que es la democracia, el poder elegir, el poder opinar, el poder decir me parece bien o me parece mal...
Yo era muy pequeña cuando se dio el acontecimiento histórico del 23f y sólo recuerdo que en casa en una televisión marrón de marca Telefunken salían unos señores vestidos de verde con un sombrero muy raro en la cabeza y que tenían un arma, e incluso uno de ellos la hizo sonar...no entendía nada de porque hacían eso pero no me gustaba un pelo...
Es lo único que recuerdo de ese día.
Ha llovido mucho desde entonces y creo que aúnque esa escena no fuese agradable si tuvo que vivir algo así nuestro país y tuvo que haber señores como Suarez que les plantasen cara y decirles, algo así como: "de que vais" valió un poquito la pena el susto que muchos se llevaron entonces.
A día de hoy veo a los políticos que tenemos en España y me da pena y rabia pensar porque siempre se tienen que ir los mejores y como es posible que los que están mucho homenaje, o que pena más grande, pero realmente no tomen nota de lo que este hombre hizo por todos nosotros...menos mirarse el ombligo y más luchar porque nuestra nación sea un país de auténtica referencia mundial y no por la siesta y el buen vino, que malo eso no es, pero más y mejor sería por tener a una ciudadanía contenta, productiva y orgullosa de ser de por aquí.
Adiós don Adolfo, seguro que haya donde este las cosas irán muy bien.
La verdad que desde hace un par de días no se habla de otra cosa que de la muerte del señor Suarez, de la trasición, de su valentía y de que nos dio algo realmente valioso y que muchos jóvenes no valoran que es la democracia, el poder elegir, el poder opinar, el poder decir me parece bien o me parece mal...
Yo era muy pequeña cuando se dio el acontecimiento histórico del 23f y sólo recuerdo que en casa en una televisión marrón de marca Telefunken salían unos señores vestidos de verde con un sombrero muy raro en la cabeza y que tenían un arma, e incluso uno de ellos la hizo sonar...no entendía nada de porque hacían eso pero no me gustaba un pelo...
Es lo único que recuerdo de ese día.
Ha llovido mucho desde entonces y creo que aúnque esa escena no fuese agradable si tuvo que vivir algo así nuestro país y tuvo que haber señores como Suarez que les plantasen cara y decirles, algo así como: "de que vais" valió un poquito la pena el susto que muchos se llevaron entonces.
A día de hoy veo a los políticos que tenemos en España y me da pena y rabia pensar porque siempre se tienen que ir los mejores y como es posible que los que están mucho homenaje, o que pena más grande, pero realmente no tomen nota de lo que este hombre hizo por todos nosotros...menos mirarse el ombligo y más luchar porque nuestra nación sea un país de auténtica referencia mundial y no por la siesta y el buen vino, que malo eso no es, pero más y mejor sería por tener a una ciudadanía contenta, productiva y orgullosa de ser de por aquí.
Adiós don Adolfo, seguro que haya donde este las cosas irán muy bien.
viernes, 21 de marzo de 2014
Capitulo 3.Daniela
Espectacular...así es como Raquel siempre describía a su mejor amiga. Daniela tenia un año más que Raquel, era rubia pero de las de verdad, su madre conoció a un joven sueco en las playas del levante y a los nueve meses nació Daniela.
Daniela era hija única, vivía con su madre, su padre jamás supo de su existencia, o al menos esto es lo que siempre le había contado su madre...no le gustaba mucho estudiar, ella no iría a la universidad como su amiga, trabajaría en la frutería del barrio donde trabajaba su madre y le guardaría cada mañana a su inseparable compañera de fatigas una caja de fresones que tanto le gustaban.
Daniela físicamente llamaba la atención era muy alta y muy delgada, parecía una auténtica modelo sueca de las de las revistas, hasta el nombre lo tenía especial...es de esa gente que por mucho que coma, jamás tendrá un kilo de más...eso si que le molestaba a Raquel, pero era envidia sana, no pensemos mal, eh...
Daniela bailaba muy bien, era más un espíritu libre, siempre había tenido mucha libertad para hacer cualquier cosa que le apeteciese, nunca había tenido a nadie por detrás juzgándola cual pepito grillo con haz esto así o no hagas lo otro...su madre lo pasó muy mal cuando ella nació todos le dieron la espalda y quizás por ello, fue tan permisiva con su hija.
Daniela ese verano conoció al que sería su marido y padre de su pequeña Cloe, pero del que nunca se enamoraría, como si hizo su marido de su amiga Raquel.
Daniela se enamorará de un morenazo argentino iresistible,que se instaló en un piso a diez minutos en coche de su frutería, pero que estaba casado y que por lo tanto estaba fuera de sus posibilidades y le hizo ser infeliz toda su vida, viviendo con Miguel, que a su vez se casaría con ella, por ser la única manera de no perder contacto con Raquel.
Daniela era hija única, vivía con su madre, su padre jamás supo de su existencia, o al menos esto es lo que siempre le había contado su madre...no le gustaba mucho estudiar, ella no iría a la universidad como su amiga, trabajaría en la frutería del barrio donde trabajaba su madre y le guardaría cada mañana a su inseparable compañera de fatigas una caja de fresones que tanto le gustaban.
Daniela físicamente llamaba la atención era muy alta y muy delgada, parecía una auténtica modelo sueca de las de las revistas, hasta el nombre lo tenía especial...es de esa gente que por mucho que coma, jamás tendrá un kilo de más...eso si que le molestaba a Raquel, pero era envidia sana, no pensemos mal, eh...
Daniela bailaba muy bien, era más un espíritu libre, siempre había tenido mucha libertad para hacer cualquier cosa que le apeteciese, nunca había tenido a nadie por detrás juzgándola cual pepito grillo con haz esto así o no hagas lo otro...su madre lo pasó muy mal cuando ella nació todos le dieron la espalda y quizás por ello, fue tan permisiva con su hija.
Daniela ese verano conoció al que sería su marido y padre de su pequeña Cloe, pero del que nunca se enamoraría, como si hizo su marido de su amiga Raquel.
Daniela se enamorará de un morenazo argentino iresistible,que se instaló en un piso a diez minutos en coche de su frutería, pero que estaba casado y que por lo tanto estaba fuera de sus posibilidades y le hizo ser infeliz toda su vida, viviendo con Miguel, que a su vez se casaría con ella, por ser la única manera de no perder contacto con Raquel.
Capitulo 2.Raquel
Raquel tiene 18 años, este año empezará a estudiar psicología en la universidad. Es una chica que físicamente no llama la atención por tener un cuerpo perfecto o unas facciones de infarto. No muy alta, mayor de cuatro hermanos y la única chica de la casa, le encanta el chocolate blanco y la tortilla de patata de su padre y como no los fresones, estos le marcaran mucho en su vida. Cuando se enteró que existía un grupo llamado: los fresones rebeldes, se hizo fan incondicional.
Raquel tiene algo que la hace única y muy especial, tiene un antojo en su mejilla derecha, y no es algo que se vea todos los días, tiene un fresón...si si tal cual, su madre durante los nueve meses de embarazo tuvo antojo de fresones y por motivos varios, ya fuese el clima o por el precio en el mercado,su madre jamás pudo tomar ninguno, así pues Raquel tiene en su rostro aquél antojo que le hizo de siempre ser la rarita de la clase o del bloque de vecinos, ella ya a estas alturas de su vida, lo tenía asumido, como el que tiene un lunar.
Así pues Raquel y su fresón, ella decía que así siempre se sentía acompañada, estaba en la plenitud de la juventud, buena estudiante, poco deportista bastante lucha tenía cada mañana en una casa de hombres para poder lavarse el pelo y salir decente de casa, y amante de la literatura histórica y la música soul tenía un verano por delante lleno de posibilidades...y Miguel iba a ser una pieza clave del mismo, sería el amor de su vida, pero también se convertiría en el marido de su mejor amiga, Daniela.
Raquel tiene algo que la hace única y muy especial, tiene un antojo en su mejilla derecha, y no es algo que se vea todos los días, tiene un fresón...si si tal cual, su madre durante los nueve meses de embarazo tuvo antojo de fresones y por motivos varios, ya fuese el clima o por el precio en el mercado,su madre jamás pudo tomar ninguno, así pues Raquel tiene en su rostro aquél antojo que le hizo de siempre ser la rarita de la clase o del bloque de vecinos, ella ya a estas alturas de su vida, lo tenía asumido, como el que tiene un lunar.
Así pues Raquel y su fresón, ella decía que así siempre se sentía acompañada, estaba en la plenitud de la juventud, buena estudiante, poco deportista bastante lucha tenía cada mañana en una casa de hombres para poder lavarse el pelo y salir decente de casa, y amante de la literatura histórica y la música soul tenía un verano por delante lleno de posibilidades...y Miguel iba a ser una pieza clave del mismo, sería el amor de su vida, pero también se convertiría en el marido de su mejor amiga, Daniela.
Capitulo 1.Miguel
Miguel era un chaval de lo más normalito que podías encontrar en la zona, ya se sabe, que en estos pueblos de la costa, sus jóvenes suelen ser deportistas, y estar más bien, bien cuidados, pero Miguel era un poco tirillas, las cosas como son.
Era castaño, con pelo largo, llevaba una coleta y se le caían un par de mechones a ambos lados de la cara, camiseta verde y bermudas color arena y un collar de estos de cuero negro con una especie de amuleto atado, pero que como dije anteriormente, ni la cuerda era de cuero ni el amuleto algo exótico, me repito, pero las cosas como son.
Miguel trabajaba recogiendo vasos, de camarero y un poco de todo...animaba el ambiente hablaba con todo el mundo y la gente del lugar le conocía y eso se notaba en el local.
Nuestras chicas, debieron parecerle dos extrañas, se notaba que estaban fuera de sitio, no tardó ni dos minutos en acercarse a ellas y preguntarlas que iban a tomar.
Martini con lima dijeron a la par las dos amigas, se miraron ambas y se reían como niñas, desde que empezaron a salir siempre se pedían lo mismo, sabían que en más de una ocasión, ponían en un aprieto al camarero de turno y este les decía, no puede ser limón? Con eso ya tenían suficiente para hacerse presentes en el bar y que el camarero les acabase invitando a un par de chupitos de tequila en compensación al no tener lima.
Miguel en este caso si que tenía lima, lo cual, desconcertó a nuestras protagonistas, así pues esta vez, su presencia en el bar no iba a ser tan notoria como esperaban, aunque para Raquel si lo fue, acababa de conocer al amor de su vida y Miguel si que se percató de ello.
Daniela no paraba de bailar "a lalalalong a lalalalong " de Inner circle y Raquel algo aturdida por la copa que le acababan de tirar sobre su vestido floreado y de tirantes, prefirió ir al lavabo a limpiarse un poco.
De camino al lavabo observó a Miguel, estaba colocando unas cajas con bebidas, debería ser la hora de reponer el garrafón, pensó nuestra chica, pero muy a su pesar seguía sin ver a Miguel como él la miraba a ella...que desastre, mira que no darse cuenta...
Era castaño, con pelo largo, llevaba una coleta y se le caían un par de mechones a ambos lados de la cara, camiseta verde y bermudas color arena y un collar de estos de cuero negro con una especie de amuleto atado, pero que como dije anteriormente, ni la cuerda era de cuero ni el amuleto algo exótico, me repito, pero las cosas como son.
Miguel trabajaba recogiendo vasos, de camarero y un poco de todo...animaba el ambiente hablaba con todo el mundo y la gente del lugar le conocía y eso se notaba en el local.
Nuestras chicas, debieron parecerle dos extrañas, se notaba que estaban fuera de sitio, no tardó ni dos minutos en acercarse a ellas y preguntarlas que iban a tomar.
Martini con lima dijeron a la par las dos amigas, se miraron ambas y se reían como niñas, desde que empezaron a salir siempre se pedían lo mismo, sabían que en más de una ocasión, ponían en un aprieto al camarero de turno y este les decía, no puede ser limón? Con eso ya tenían suficiente para hacerse presentes en el bar y que el camarero les acabase invitando a un par de chupitos de tequila en compensación al no tener lima.
Miguel en este caso si que tenía lima, lo cual, desconcertó a nuestras protagonistas, así pues esta vez, su presencia en el bar no iba a ser tan notoria como esperaban, aunque para Raquel si lo fue, acababa de conocer al amor de su vida y Miguel si que se percató de ello.
Daniela no paraba de bailar "a lalalalong a lalalalong " de Inner circle y Raquel algo aturdida por la copa que le acababan de tirar sobre su vestido floreado y de tirantes, prefirió ir al lavabo a limpiarse un poco.
De camino al lavabo observó a Miguel, estaba colocando unas cajas con bebidas, debería ser la hora de reponer el garrafón, pensó nuestra chica, pero muy a su pesar seguía sin ver a Miguel como él la miraba a ella...que desastre, mira que no darse cuenta...
Introduccion: Viento salvaje de verano
Corría el año 1993, era verano y el viento inundaba la ciudad, el pueblo y la playa.
Para ponernos en situación, estamos en una zona del sureste español, era época de vacaciones y ese año sería inolvidable para Raquel.
Por primera vez en su vida salió de vacaciones con su amiga Daniela, las dos solas, sin problemas de horarios, ni de hermanos pequeños, ni de padres obsesivos con el a donde vas o de donde vienes.
Tenían ganas de conocer la ciudad, sus monumentos, sus fuentes, sus esculturas...el calor era pegajoso pero eso no era impedimento para salir a pasear.
En su primer día de vacaciones, tras dejar sus maletas en el minúsculo apartamento que habían alquilado, frente a la playa bajaron raudas a darse un buen chapuzón, ya fresquitas y con olor a sal se sentaron a disfrutar de una contundente paella mixta y mirándose cómplices aquellas amigas iniciaron sus primeras vacaciones de verdad.
La tarde se les echaba encima, hacía mucho viento, ese viento salvaje de verano, que calienta y pica,pero que no molestaba, te hacias a él tras unas horas en la ciudad,ahora era hora de vestirse y salir a tomar algo. Justo cerca de la tienda de alquiler de tablas de surf había un pequeño bar, lleno de pintadas de alegres surfistas y colores chillones que les llamó la atención, entraron sigilosas como dos niñas pequeñas asustadas por lo desconocido del lugar, no sabían aún lo que el destino les tenía preparado, iban a conocer a una persona que sería alguien muy importante para el resto de sus vidas, Miguel.
Para ponernos en situación, estamos en una zona del sureste español, era época de vacaciones y ese año sería inolvidable para Raquel.
Por primera vez en su vida salió de vacaciones con su amiga Daniela, las dos solas, sin problemas de horarios, ni de hermanos pequeños, ni de padres obsesivos con el a donde vas o de donde vienes.
Tenían ganas de conocer la ciudad, sus monumentos, sus fuentes, sus esculturas...el calor era pegajoso pero eso no era impedimento para salir a pasear.
En su primer día de vacaciones, tras dejar sus maletas en el minúsculo apartamento que habían alquilado, frente a la playa bajaron raudas a darse un buen chapuzón, ya fresquitas y con olor a sal se sentaron a disfrutar de una contundente paella mixta y mirándose cómplices aquellas amigas iniciaron sus primeras vacaciones de verdad.
La tarde se les echaba encima, hacía mucho viento, ese viento salvaje de verano, que calienta y pica,pero que no molestaba, te hacias a él tras unas horas en la ciudad,ahora era hora de vestirse y salir a tomar algo. Justo cerca de la tienda de alquiler de tablas de surf había un pequeño bar, lleno de pintadas de alegres surfistas y colores chillones que les llamó la atención, entraron sigilosas como dos niñas pequeñas asustadas por lo desconocido del lugar, no sabían aún lo que el destino les tenía preparado, iban a conocer a una persona que sería alguien muy importante para el resto de sus vidas, Miguel.
jueves, 20 de marzo de 2014
Destino: Manuel Becerra
Es mi rutina desde hace meses...el 143 se ha convertido en mi autobús de cabecera...en plena hora del café para los que comemos pronto y en plena hora de comer para la mayoría de los ciudadanos de la capital, tomo cada tarde mi autobús destino la plaza de Manuel Becerra.
Desde esa plaza comienzo mi paseo por las calles desde hoy ya primaverales, con olores diversos, desde el olor de los platos combinados de los bares de pie de calle, al del café de los jóvenes que con prisas y sin rumbo aparente llevan consigo en esos nuevos vasos portatiles, olores de flores que nacen de los árboles, almendros, pinos, abetos...
En el transcurso del viaje en autobús, coincido con muchos de los pasajeros cada tarde y ya son parte del enclave que me rodea, son personajes dentro de la platea que es el 143.
Marujas separadas, abuelos algo pachuchos que se agolpan unos con otros por bajarse los primeros al llegar a la parada del hospital Gregorio Marañón, estudiantes que aún no han comido y se dedican a escribir en sus móviles sus historias, cual crónica diaria, que no pueden dejar de relatar, madres con sus hijos, que han recogido del colegio y se las ve en el rostro sus caras de alegría o pesadez por tener que estar con ellos.
Yo simplemente me dedico a mirar por la ventana y deleitarme con el paisaje que me ofrece mi ciudad, coches por todos lados, edificios de oficinas o viviendas que llevan perpetuas desde que tengo uso de razón en los mismos sitios, el pirulí, emblema de la televisión que siempre me hace sentir diminuta ante su tremenda envergadura...
Llego a mi destino última parada del bus, a partir de ahora comienza mi andadura por el segundo acto de la obra de teatro que es cada día nuestra vida, tenemos prefijado como va a ser ese final, pero no sabemos lo que realmente podemos encontrar en el camino.
Desde esa plaza comienzo mi paseo por las calles desde hoy ya primaverales, con olores diversos, desde el olor de los platos combinados de los bares de pie de calle, al del café de los jóvenes que con prisas y sin rumbo aparente llevan consigo en esos nuevos vasos portatiles, olores de flores que nacen de los árboles, almendros, pinos, abetos...
En el transcurso del viaje en autobús, coincido con muchos de los pasajeros cada tarde y ya son parte del enclave que me rodea, son personajes dentro de la platea que es el 143.
Marujas separadas, abuelos algo pachuchos que se agolpan unos con otros por bajarse los primeros al llegar a la parada del hospital Gregorio Marañón, estudiantes que aún no han comido y se dedican a escribir en sus móviles sus historias, cual crónica diaria, que no pueden dejar de relatar, madres con sus hijos, que han recogido del colegio y se las ve en el rostro sus caras de alegría o pesadez por tener que estar con ellos.
Yo simplemente me dedico a mirar por la ventana y deleitarme con el paisaje que me ofrece mi ciudad, coches por todos lados, edificios de oficinas o viviendas que llevan perpetuas desde que tengo uso de razón en los mismos sitios, el pirulí, emblema de la televisión que siempre me hace sentir diminuta ante su tremenda envergadura...
Llego a mi destino última parada del bus, a partir de ahora comienza mi andadura por el segundo acto de la obra de teatro que es cada día nuestra vida, tenemos prefijado como va a ser ese final, pero no sabemos lo que realmente podemos encontrar en el camino.
Impulsiva, lo sé...
Me gustaría decir que soy una persona que piensa las cosas con calma antes de actuar, que medita con la almohada antes de soltar una locura por la boca, pero no siento decir que no me puedo considerar una persona reflexiva...
Hablo alto, claro y a veces incluso hago cosas que podrían ser consideradas un poco desproporcionadas para ser una madre del siglo XXI...cantar por la calle mientras camino esa canción que me trae tantos recuerdos, bailar mientras plancho porque la música es mi compañera de rutinas, seguir vistiendo con vaqueros de mi época estudiantil, no ponerme tacones ni en las bodas más prestigiosas que a veces mis contemporaneos me hacen participe sin a penas darme opción a la elección de perdermela...
Leo libros en papel me encanta mojarme el dedo y pasar la hoja, quedarme esperando el bus mirando fijamente al sol que me calienta la cara y me da la energía necesaria para continuar con mi rutina...ponerme mis deportivas y mis camisetas con dibujos siempre positivos, corazones, muñecos divertidos o personajes de dibujos que siempre me acompañan...
Pero ante todo me alegro mucho de ser como soy, de sonreír cada mañana cuando me levanto y de saber que por ser como soy, soy única y soy auténticamente yo.
Hablo alto, claro y a veces incluso hago cosas que podrían ser consideradas un poco desproporcionadas para ser una madre del siglo XXI...cantar por la calle mientras camino esa canción que me trae tantos recuerdos, bailar mientras plancho porque la música es mi compañera de rutinas, seguir vistiendo con vaqueros de mi época estudiantil, no ponerme tacones ni en las bodas más prestigiosas que a veces mis contemporaneos me hacen participe sin a penas darme opción a la elección de perdermela...
Leo libros en papel me encanta mojarme el dedo y pasar la hoja, quedarme esperando el bus mirando fijamente al sol que me calienta la cara y me da la energía necesaria para continuar con mi rutina...ponerme mis deportivas y mis camisetas con dibujos siempre positivos, corazones, muñecos divertidos o personajes de dibujos que siempre me acompañan...
Pero ante todo me alegro mucho de ser como soy, de sonreír cada mañana cuando me levanto y de saber que por ser como soy, soy única y soy auténticamente yo.
martes, 11 de marzo de 2014
11m: 10 años después
Lose hoy no se habla de otra cosa, es el décimo aniversario del atentado contra los seres humanos más cruel y más repentino que ha vivido nuestro país.
Todos los años en este día escribo mi pequeña reseña en post de los que no están, en homenaje para los que pueden contarlo y como no, para los que lo vivimos en las estaciones aledañas a lo sucedido...y lo sufrimos cerca, pero lejos, como para que nos evacuasen diciendo que un accidente entre dos trenes había causado algunos heridos...
A día de hoy, todos los días tras mudarme de casa al barrio en el que a día de hoy vivo, tengo que pasar día si y día también por la estación de Atocha y por la de El Pozo, dos de las estaciones afectadas por lo impensable diez años atrás...y ver esos monumentos en homenaje a las víctimas ahí en pie te da mucho en que pensar.
Sigo sin entender porque hay "gentes" capaces de dejar sin vida a cientos de personas que no han hecho nada para recibir semejante castigo, sigo sin saber realmente porque tuvo que pasar en mi ciudad, sigo sin tener claro porque se deshacieron de pruebas que no pudieron ser analizadas por los expertos, sigo sin creerme que tres " mindundis" pudieran organizar y perpetrar algo de tales dimensiones y que diez años después sigamos muchos teniendo tantas preguntas y que nadie sepa dar respuestas coherentes.
Desde aquí, sólo desear a familiares y amigos de los fallecidos, todo mi apoyo y que no se rindan en su lucha diaria por saber porque esto tuvo que pasar.
Todos los años en este día escribo mi pequeña reseña en post de los que no están, en homenaje para los que pueden contarlo y como no, para los que lo vivimos en las estaciones aledañas a lo sucedido...y lo sufrimos cerca, pero lejos, como para que nos evacuasen diciendo que un accidente entre dos trenes había causado algunos heridos...
A día de hoy, todos los días tras mudarme de casa al barrio en el que a día de hoy vivo, tengo que pasar día si y día también por la estación de Atocha y por la de El Pozo, dos de las estaciones afectadas por lo impensable diez años atrás...y ver esos monumentos en homenaje a las víctimas ahí en pie te da mucho en que pensar.
Sigo sin entender porque hay "gentes" capaces de dejar sin vida a cientos de personas que no han hecho nada para recibir semejante castigo, sigo sin saber realmente porque tuvo que pasar en mi ciudad, sigo sin tener claro porque se deshacieron de pruebas que no pudieron ser analizadas por los expertos, sigo sin creerme que tres " mindundis" pudieran organizar y perpetrar algo de tales dimensiones y que diez años después sigamos muchos teniendo tantas preguntas y que nadie sepa dar respuestas coherentes.
Desde aquí, sólo desear a familiares y amigos de los fallecidos, todo mi apoyo y que no se rindan en su lucha diaria por saber porque esto tuvo que pasar.
viernes, 7 de marzo de 2014
Milú
Ya esta en casa el pequeñajo, si el bichón maltés del que me quedé prendada nada más verle...
El pasado domingo 2 de marzo, tras el cumpleaños de mi princesa, nos pusimos en ruta rumbo a Yelamos de arriba, el pueblo de Guadalajara donde vivía nuestro perrete.
Salimos a las 10.30 de la mañana, rumbo a nuestro destino, era emocionante, un miembro más se adentraría en nuestra familia y los nervios nos invadían a los tres.
La recogida fue excepcional, Milú salió recién bañado, envuelto en una mantita, era el momento de venirse a casa. El trayecto en coche escuchando a los Beatles de fondo y él en mis brazos que no paraba de olisquearme por todos lados y yo acurrucándole en mi regazo.
Esa tarde de domingo, tras una primera hora un poco asustado, cambió nuestra vida, desde entonces ya somos cuatro en casa, dos chicas y dos chicos para equilibrar la balanza...
Al cabo de un par de horas Milú ya era uno más, jugaba, olía, investigaba todos los rincones de la casa, y desde entonces ya está más que adaptado a su nuevo hogar.
En un mes podrá salir a la calle y disfrutaremos más, paseos por el Pardo los domingos, y algún picnic que otro en el Retiro, esperemos que esta nueva andadura familiar se nos de fenomenal y nos enriquezca a todos, eres ya uno de los nuestros, bienvenido a casa Milú.
El pasado domingo 2 de marzo, tras el cumpleaños de mi princesa, nos pusimos en ruta rumbo a Yelamos de arriba, el pueblo de Guadalajara donde vivía nuestro perrete.
Salimos a las 10.30 de la mañana, rumbo a nuestro destino, era emocionante, un miembro más se adentraría en nuestra familia y los nervios nos invadían a los tres.
La recogida fue excepcional, Milú salió recién bañado, envuelto en una mantita, era el momento de venirse a casa. El trayecto en coche escuchando a los Beatles de fondo y él en mis brazos que no paraba de olisquearme por todos lados y yo acurrucándole en mi regazo.
Esa tarde de domingo, tras una primera hora un poco asustado, cambió nuestra vida, desde entonces ya somos cuatro en casa, dos chicas y dos chicos para equilibrar la balanza...
Al cabo de un par de horas Milú ya era uno más, jugaba, olía, investigaba todos los rincones de la casa, y desde entonces ya está más que adaptado a su nuevo hogar.
En un mes podrá salir a la calle y disfrutaremos más, paseos por el Pardo los domingos, y algún picnic que otro en el Retiro, esperemos que esta nueva andadura familiar se nos de fenomenal y nos enriquezca a todos, eres ya uno de los nuestros, bienvenido a casa Milú.
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