No hay cosa que me guste más, reconozco que en los tiempos que corren no es una cosa de lo mas habitual, pero disfruto como una niña moliendo café.
A veces mientras estoy girando la manivela manualmente y cuando me dispongo a echar los granos en el molinillo, pienso en la gente que tengo a mi alrededor.
Siento la necesidad, en ocasiones de pensar, que esos granos de café son personas que en algún momento han formado parté de mi vida y una vez que las meto en el molinillo y las convierto en café molido han desaparecido de mi vida como el grano que fue en su día.
Gente que no me convenía, gente que solo se me acercó por interés, gente que muy a mi pesar, yo no quiero en mi vida y que por las circunstancias no se van de la espiral que es mi vida y que tengo que moler y remoler pero que no consigo convertirles en el polvo del grano molido, ya derrotado.
Me encanta el café, cada sorbo que doy de ese café molido, para mi es como una victoria, en esa batalla del grano contra mi, verlo molido, calentado y convertido en oro negro, líquido y suave, es mi victoria personal, contra toda esa gente que se presenta en tu vida, como un grano, que parace que solo viene a hacerse notar, pero que en el fondo, nunca tiene nada bueno.
Así pues, buenos días, martes trece, vamos a moler un poco de café que es hora de desayunar.
martes, 13 de mayo de 2014
lunes, 12 de mayo de 2014
Isaac
Con todo el cariño del mundo y el mayor de los respetos, mi pequeño homenaje a Isaac.
Hace un año mi hija se fue de excursión con el colegio a una granja-escuela...como madre de hija única que soy estaba con ese nervio por la tripa, de que no le pasase nada.
El pasado miércoles día 7 de mayo un compañero del colegio de mi hija, también hijo único, pero con la salud un poco más delicada, fallecía en esa misma granja donde estuvo mi hija hace un año...el dolor que siento desde entonces es nauseabundo.
Pienso en esos padres y no consigo dejar de pensar en ellos, el dolor que deben estar sufriendo en estos momentos...si al resto de la comunidad educativa nos han dejado k.o...como harán para seguir adelante.
Como creyente que soy, tampoco dejo de pensar, en que la voluntad de Dios hay que respetarla y si este consideró que para Isaac ya había llegado su hora, hay que asumirlo por muy duro que sea.
Solamente rezar por Isaac y pedir fuerzas por esos padres que han pasado y están viviendo el trance más duro que hay en la vida, perder a un hijo.
Pequeño Isaac, descansa en paz.
Hace un año mi hija se fue de excursión con el colegio a una granja-escuela...como madre de hija única que soy estaba con ese nervio por la tripa, de que no le pasase nada.
El pasado miércoles día 7 de mayo un compañero del colegio de mi hija, también hijo único, pero con la salud un poco más delicada, fallecía en esa misma granja donde estuvo mi hija hace un año...el dolor que siento desde entonces es nauseabundo.
Pienso en esos padres y no consigo dejar de pensar en ellos, el dolor que deben estar sufriendo en estos momentos...si al resto de la comunidad educativa nos han dejado k.o...como harán para seguir adelante.
Como creyente que soy, tampoco dejo de pensar, en que la voluntad de Dios hay que respetarla y si este consideró que para Isaac ya había llegado su hora, hay que asumirlo por muy duro que sea.
Solamente rezar por Isaac y pedir fuerzas por esos padres que han pasado y están viviendo el trance más duro que hay en la vida, perder a un hijo.
Pequeño Isaac, descansa en paz.
jueves, 8 de mayo de 2014
Conversación de besugos
Se aproximaba la fecha del aniversario y la idea por motivos varios se reducía a que por la situación la celebración consistiría en ir a comer a un restaurante.
Él siempre tan caballeroso, le pedía amablemente que ella, cual amada Dulcinea escogiese el sitio adecuado para llevar a buen puerto, tan interesante afrenta.
Ella decía y decía montones de sitios donde le apetecía comer, ya que se suponía, que era ella quien iba a ser la encargada de elegirlo, pero daba la desgraciada coincidencia que ninguna de las tabernas de la zona, era del gusto del caballero castellano.
Cual charla de besugos, él insistía a la joven damisela, que escogiese y siguiese con la búsqueda del lugar donde comer, porque ante todo, el joven quería mas que nada en el mundo, que complacer a la dama.
Ella ya aburrida de proponer salones y locales de diversa variedad, como en ocasiones anteriores, decidió parar esa absurda conversación y atenerse a las consecuencias...
Moraleja: "charlas de besugos una y no más, santo Tomás".
Él siempre tan caballeroso, le pedía amablemente que ella, cual amada Dulcinea escogiese el sitio adecuado para llevar a buen puerto, tan interesante afrenta.
Ella decía y decía montones de sitios donde le apetecía comer, ya que se suponía, que era ella quien iba a ser la encargada de elegirlo, pero daba la desgraciada coincidencia que ninguna de las tabernas de la zona, era del gusto del caballero castellano.
Cual charla de besugos, él insistía a la joven damisela, que escogiese y siguiese con la búsqueda del lugar donde comer, porque ante todo, el joven quería mas que nada en el mundo, que complacer a la dama.
Ella ya aburrida de proponer salones y locales de diversa variedad, como en ocasiones anteriores, decidió parar esa absurda conversación y atenerse a las consecuencias...
Moraleja: "charlas de besugos una y no más, santo Tomás".
Conversaciones en un parque
Era un precioso día de mayo, de esos en los que el sol tímidamente se dejaba ver por el horizonte, pero que aún así, su calor se dejaba sentir en toda la ciudad.
Dos amigos charlaban en un parque tras una increíble comida, donde el salmorejo, el pollo vicheroy y las fresas con nata, habían dejado su estómago a punto de reventar.
Caminaron hasta llegar a un parque de esos muchos que hay en la ciudad, pero que esta tan recóndito, que por muchos paseos que hayas dado por la zona, no habían visto con anterioridad.
Charlaron de la vida, de sus parejas, de como en todas las familias cuecen habas y de como en los matrimonios, siempre hay uno que quiere sobrepasar su poder sobre el más vulnerable y como en ocasiones las pequeñas diferencias del día a día hacen mecha en la pareja y ese ardor que había en la juventud con el paso de los años ha apagado la más mínima ceniza de una auténtica llamarada inicial.
Dolida, humillada, manipulada, cansada...así se sentía ella tras doce años de relación, estafada por haber visto como lo que ella pensaba podían haber sido los mejores años de su vida, se habían convertido en discusiones, gritos, peleas, rutinas, que solo en días como aquel en los que daba carpetazo y salía de casa sin más le servían para airearse y darse cuenta de que su relación no había sido el jardín de rosas que de pequeña soñaba.
Dominada por el miedo, por el no quiero hacer daño con mis problemas a los demás la joven del parque vivía sumida en un mar de olas enormes, en las que no sabía dominar, no tenia fuerzas ni para saltarlas ni para bucear bajo ellas...
Su amigo, mayor que ella, tampoco lo había tenido fácil, la escuchaba atentamente con los ojos como platos, porque no podía creer las vivencias que la chica del parque le contaba, quería ayudarla e intentó aconsejarla de la mejor manera...
Una vez leí una frase que dice: " cuando alguien te lastime llora un rió de lágrimas, construye un puente y pasale por encima".
No dejemos que para cuatro días que vamos a estar aquí, los que nos rodean nos quieran hacer la vida imposible...disfrutemos de cada instante y al que no le guste , simplemente ignorarle.
Dos amigos charlaban en un parque tras una increíble comida, donde el salmorejo, el pollo vicheroy y las fresas con nata, habían dejado su estómago a punto de reventar.
Caminaron hasta llegar a un parque de esos muchos que hay en la ciudad, pero que esta tan recóndito, que por muchos paseos que hayas dado por la zona, no habían visto con anterioridad.
Charlaron de la vida, de sus parejas, de como en todas las familias cuecen habas y de como en los matrimonios, siempre hay uno que quiere sobrepasar su poder sobre el más vulnerable y como en ocasiones las pequeñas diferencias del día a día hacen mecha en la pareja y ese ardor que había en la juventud con el paso de los años ha apagado la más mínima ceniza de una auténtica llamarada inicial.
Dolida, humillada, manipulada, cansada...así se sentía ella tras doce años de relación, estafada por haber visto como lo que ella pensaba podían haber sido los mejores años de su vida, se habían convertido en discusiones, gritos, peleas, rutinas, que solo en días como aquel en los que daba carpetazo y salía de casa sin más le servían para airearse y darse cuenta de que su relación no había sido el jardín de rosas que de pequeña soñaba.
Dominada por el miedo, por el no quiero hacer daño con mis problemas a los demás la joven del parque vivía sumida en un mar de olas enormes, en las que no sabía dominar, no tenia fuerzas ni para saltarlas ni para bucear bajo ellas...
Su amigo, mayor que ella, tampoco lo había tenido fácil, la escuchaba atentamente con los ojos como platos, porque no podía creer las vivencias que la chica del parque le contaba, quería ayudarla e intentó aconsejarla de la mejor manera...
Una vez leí una frase que dice: " cuando alguien te lastime llora un rió de lágrimas, construye un puente y pasale por encima".
No dejemos que para cuatro días que vamos a estar aquí, los que nos rodean nos quieran hacer la vida imposible...disfrutemos de cada instante y al que no le guste , simplemente ignorarle.
Equilibrio
Mantener el equilibrio en más de una ocasión es complicado.
El intentar que nuestro alrededor este en equilibrio al igual que los planetas que no se caen de la vía láctea y consiguen estar en orden en el universo, pretenderlo en la tierra y que además perdure por mucho tiempo es prácticamente imposible.
Querer hacer las cosas de tal modo que la gente que nos rodea este tranquila es complicado...pedir peras al olmo, es imposible y por mucho que me quiera resistir a que todos estén bien y en orden, luchar contra la ingravidez es una batalla perdida.
Es como cualquier equilibrista caminando sobre la cuerda floja...se puede caer al vacío en cualquier momento y en ciertas ocasiones creo que todos nos sentimos así.
Soñar que vivimos en un mundo, donde la gente es buena y siempre esta para lo que necesites, es una preciosa quimera de la que tenemos que despertar...aquí cada uno tenemos que sacarnos solitos las castañas del fuego y si en algún momento de nuestra vida encontramos a alguien que nos ayude a mantener cierto equilibrio, no le dejemos marchar...bastante complicada es la vida para quedarnos y rodearnos de gente desequilibrada que un día te dice blanco y al siguiente negro del que no se va la negrura ni para atrás.
Vivir en equilibrio es una hermosa utopía, que en ocasiones, nos hace luchar contra los elementos y desgastarnos de tal manera que realmente no compensa.
Que cada uno aguante su vela y que los de alrededor no muevan mucho el oleaje que bastante complicado es que cada uno de nosotros no caigamos al vació por no poder mantener el equilibrio.
El intentar que nuestro alrededor este en equilibrio al igual que los planetas que no se caen de la vía láctea y consiguen estar en orden en el universo, pretenderlo en la tierra y que además perdure por mucho tiempo es prácticamente imposible.
Querer hacer las cosas de tal modo que la gente que nos rodea este tranquila es complicado...pedir peras al olmo, es imposible y por mucho que me quiera resistir a que todos estén bien y en orden, luchar contra la ingravidez es una batalla perdida.
Es como cualquier equilibrista caminando sobre la cuerda floja...se puede caer al vacío en cualquier momento y en ciertas ocasiones creo que todos nos sentimos así.
Soñar que vivimos en un mundo, donde la gente es buena y siempre esta para lo que necesites, es una preciosa quimera de la que tenemos que despertar...aquí cada uno tenemos que sacarnos solitos las castañas del fuego y si en algún momento de nuestra vida encontramos a alguien que nos ayude a mantener cierto equilibrio, no le dejemos marchar...bastante complicada es la vida para quedarnos y rodearnos de gente desequilibrada que un día te dice blanco y al siguiente negro del que no se va la negrura ni para atrás.
Vivir en equilibrio es una hermosa utopía, que en ocasiones, nos hace luchar contra los elementos y desgastarnos de tal manera que realmente no compensa.
Que cada uno aguante su vela y que los de alrededor no muevan mucho el oleaje que bastante complicado es que cada uno de nosotros no caigamos al vació por no poder mantener el equilibrio.
jueves, 24 de abril de 2014
Cap. 20 Aprendiendo a vivir
Han pasado ya 6 meses del fatídico accidente de Miguel. No he visto a Daniela ni a Miguel desde que salí del hospital destrozada y aturdida por todo lo que había pasado y vivido allí.
Soy Raquel, sigo sola y continuo intentando aprender a vivir.
En estos meses me he dado cuenta de que por cobardía, por comodidad y por miedo a oír un no por respuesta, he dejado de vivir experiencias tales, que quizás a día de hoy, me hubiesen hecho llevar otra vida. Deje marchar al amor de mi vida hace muchos años, no fui, capaz de asumir lo que sentía por Miguel, preferí ocultarlo para continuar llevando una vida cómoda y rutinaria, pero sin pasión ni mariposas en mi tripa.
Deje que mi mejor amiga se casase con un hombre del que yo estaba enamorada y ella no, por no ser capaz de discutir con ella, que casarse por no estar sóla, no era una buena idea.
No tuve fuerzas para decirle a Miguel, que yo si estaba enamorada, pero que mis ridículos complejos de niña mimada, me hicieron pensar que lo que sentía no merecía la pena luchar.
Por amigos comunes, se que Miguel, jamás va a poder volver a caminar, pero que viendo como Daniela se ha portado con él, todos estos meses, se ha ido "enamorando" de ella como no lo había hecho antes.
Cloe va genial en sus estudios, cada día esta más mayor, la veo muchos días cuando sale del colegio, pasa por mi librería, camino a su casa, ya incluso, algunos días, vuelve sola del colé, signo de que crece bajo una libertad y poca cobardía que yo con su edad no tenía.
Daniela, continua en su puesto de frutas, echo de menos las cajas de fresones, ahora cuando me apetecen, tengo que ir a comprarmelos...la de años que llevo hinchandome a fresones y que no me canso...Daniela es digna de admirar, como ha salido adelante de todas las vivencias que ha tenido que pasar: crecer sin padre, ver morir a su madre joven, casarse con un hombre del que no estaba enamorada, por no verse sola, trabajar muchas horas en su modesto puesto de frutas y ser una madre increíble con Cloe, incluso, a pesar de que lleve seis meses sin verla, ser una amiga leal y tratarme con un cariño increíble a pesar del daño que yo le pudiese hacer.
Yo Raquel, sigo con mi vida, aburrida, monótona, sin complicaciones, esperando que algún
día, consiga aprender a vivir, sabiendo que la vida es lucha, es caer, es levantarse, es conocer gente, discutir con tu padre, comer a deshoras, mojarse cuando llueve, enamorarte de quien no debes y seguir adelante, porque vivir es cometer muchos errores y aprender de todos ellos.
Soy Raquel, sigo sola y continuo intentando aprender a vivir.
En estos meses me he dado cuenta de que por cobardía, por comodidad y por miedo a oír un no por respuesta, he dejado de vivir experiencias tales, que quizás a día de hoy, me hubiesen hecho llevar otra vida. Deje marchar al amor de mi vida hace muchos años, no fui, capaz de asumir lo que sentía por Miguel, preferí ocultarlo para continuar llevando una vida cómoda y rutinaria, pero sin pasión ni mariposas en mi tripa.
Deje que mi mejor amiga se casase con un hombre del que yo estaba enamorada y ella no, por no ser capaz de discutir con ella, que casarse por no estar sóla, no era una buena idea.
No tuve fuerzas para decirle a Miguel, que yo si estaba enamorada, pero que mis ridículos complejos de niña mimada, me hicieron pensar que lo que sentía no merecía la pena luchar.
Por amigos comunes, se que Miguel, jamás va a poder volver a caminar, pero que viendo como Daniela se ha portado con él, todos estos meses, se ha ido "enamorando" de ella como no lo había hecho antes.
Cloe va genial en sus estudios, cada día esta más mayor, la veo muchos días cuando sale del colegio, pasa por mi librería, camino a su casa, ya incluso, algunos días, vuelve sola del colé, signo de que crece bajo una libertad y poca cobardía que yo con su edad no tenía.
Daniela, continua en su puesto de frutas, echo de menos las cajas de fresones, ahora cuando me apetecen, tengo que ir a comprarmelos...la de años que llevo hinchandome a fresones y que no me canso...Daniela es digna de admirar, como ha salido adelante de todas las vivencias que ha tenido que pasar: crecer sin padre, ver morir a su madre joven, casarse con un hombre del que no estaba enamorada, por no verse sola, trabajar muchas horas en su modesto puesto de frutas y ser una madre increíble con Cloe, incluso, a pesar de que lleve seis meses sin verla, ser una amiga leal y tratarme con un cariño increíble a pesar del daño que yo le pudiese hacer.
Yo Raquel, sigo con mi vida, aburrida, monótona, sin complicaciones, esperando que algún
día, consiga aprender a vivir, sabiendo que la vida es lucha, es caer, es levantarse, es conocer gente, discutir con tu padre, comer a deshoras, mojarse cuando llueve, enamorarte de quien no debes y seguir adelante, porque vivir es cometer muchos errores y aprender de todos ellos.
miércoles, 23 de abril de 2014
Cap. 19 Es mi marido
Daniela llegó al hospital al día siguiente, muy de mañana. Cogió un vuelo temprano, dejo a Cloe en casa del padre de Raquel, como le sugirió esta y se dispuso a salvar su matrimonio si o si.
Mientras viajaba no dejaba de pensar que ahora que estaba Miguel enfermo y sabiendo que este y Raquel se querían ella no pintaba nada...podía ser la excusa perfecta para dejar a Miguel tirado y no tener que cargar con un lisiado el resto de su vida.
Pero no era capaz, ella a su manera, quería a su marido, seria muy fácil llegar y decirle, oye que como a quien amas de verdad es a Raquel, que te cuide ella ahora que estas enfermo...pero era incapaz de hacer aquello.
Con Raquel en el hospital, dando tumbos por la sala, no sería fácil, pero tenía claro lo que la tenía que decir. Era una actitud de niña pequeña, el decir ahora que amaba a Miguel, había tenido muchos años atrás para haberse dado cuenta de ello, y si Miguel la quería tanto, ¿ porque estuvo casado con ella tantos años?
Si realmente estaba tan enamorado de Raquel, ¿ porque quiso tener un hijo conmigo?. Daniela hablaría seriamente con su amiga, bueno, la que hasta hoy había sido su amiga, le pediría que no se interpusiese en su matrimonio, que les dejase tranquilos y si era posible, que no les molestase durante una buena temporada.
Raquel, estaba dispuesta a cuidar de Miguel, pensaba que Daniela les iba a dejar el terreno libre para que viviesen su amor, escondido y ya algo putrefacto, por no haberse dejado llevar por él en su día...pero cuando la vió llegar al hospital, con la cara desencajada y diciendo a todo el personal médico que era la esposa de Miguel, supo que ella no pintaba nada allí.
Daniela con lágrimas en los ojos, entró en la habitación donde estaba su marido y le dijo: "estoy aquí Miguel, estoy contigo, no voy a permitir que te hagan daño, a mi manera, pero siempre te he querido y no voy a dejarte tirado ahora, cuidare de ti, en cuanto estés mejor, volveremos a casa con nuestra hija y seremos una familia, como antes no lo habíamos sido".
Raquel que estaba en la puerta, escuchando las palabras de Daniela, solamente tuvo fuerzas para entrar y decirle a esta: " lo siento mucho Daniela, lo último que yo quería era esto, he sido una idiota, egoísta, tuve la oportunidad de estar con Miguel y no quise hacerlo, es tu marido, el padre de tu hija, no pinto nada en esta habitación. Me he comportado como una niña caprichosa y he perdido por todo ello al amor de mi vida y la mi única y verdadera amiga, me voy a casa con mi padre, cuidare de Cloe hasta que regreseis. Cuando volváis a casa, mi padre os acercará a la pequeña y tranquila, que no volveré a molestaros".
Daniela, asintió con la cabeza y le dijo simplemente: "gracias, sera lo mejor".
Raquel, cerró lentamente la puerta de la habitación, le tocaría empezar de cero, de nuevo en su vida y esta vez estaría sola, al cerrar esa puerta dejaba atrás años de aventuras, de vivencias, de amistad, de amor mal atendido, de amor desperdiciado, de amor no usado y que ahora nunca podría saborear.
Mientras viajaba no dejaba de pensar que ahora que estaba Miguel enfermo y sabiendo que este y Raquel se querían ella no pintaba nada...podía ser la excusa perfecta para dejar a Miguel tirado y no tener que cargar con un lisiado el resto de su vida.
Pero no era capaz, ella a su manera, quería a su marido, seria muy fácil llegar y decirle, oye que como a quien amas de verdad es a Raquel, que te cuide ella ahora que estas enfermo...pero era incapaz de hacer aquello.
Con Raquel en el hospital, dando tumbos por la sala, no sería fácil, pero tenía claro lo que la tenía que decir. Era una actitud de niña pequeña, el decir ahora que amaba a Miguel, había tenido muchos años atrás para haberse dado cuenta de ello, y si Miguel la quería tanto, ¿ porque estuvo casado con ella tantos años?
Si realmente estaba tan enamorado de Raquel, ¿ porque quiso tener un hijo conmigo?. Daniela hablaría seriamente con su amiga, bueno, la que hasta hoy había sido su amiga, le pediría que no se interpusiese en su matrimonio, que les dejase tranquilos y si era posible, que no les molestase durante una buena temporada.
Raquel, estaba dispuesta a cuidar de Miguel, pensaba que Daniela les iba a dejar el terreno libre para que viviesen su amor, escondido y ya algo putrefacto, por no haberse dejado llevar por él en su día...pero cuando la vió llegar al hospital, con la cara desencajada y diciendo a todo el personal médico que era la esposa de Miguel, supo que ella no pintaba nada allí.
Daniela con lágrimas en los ojos, entró en la habitación donde estaba su marido y le dijo: "estoy aquí Miguel, estoy contigo, no voy a permitir que te hagan daño, a mi manera, pero siempre te he querido y no voy a dejarte tirado ahora, cuidare de ti, en cuanto estés mejor, volveremos a casa con nuestra hija y seremos una familia, como antes no lo habíamos sido".
Raquel que estaba en la puerta, escuchando las palabras de Daniela, solamente tuvo fuerzas para entrar y decirle a esta: " lo siento mucho Daniela, lo último que yo quería era esto, he sido una idiota, egoísta, tuve la oportunidad de estar con Miguel y no quise hacerlo, es tu marido, el padre de tu hija, no pinto nada en esta habitación. Me he comportado como una niña caprichosa y he perdido por todo ello al amor de mi vida y la mi única y verdadera amiga, me voy a casa con mi padre, cuidare de Cloe hasta que regreseis. Cuando volváis a casa, mi padre os acercará a la pequeña y tranquila, que no volveré a molestaros".
Daniela, asintió con la cabeza y le dijo simplemente: "gracias, sera lo mejor".
Raquel, cerró lentamente la puerta de la habitación, le tocaría empezar de cero, de nuevo en su vida y esta vez estaría sola, al cerrar esa puerta dejaba atrás años de aventuras, de vivencias, de amistad, de amor mal atendido, de amor desperdiciado, de amor no usado y que ahora nunca podría saborear.
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