lunes, 14 de octubre de 2013

El mundo esta loco

El mundo esta loco, pero loco, loco, ¿ lo sabías?

Hay personas que parece que no se dan cuenta del daño que hacen al resto y esa frase de que medio mundo esta para "joder" al otro medio, es la biblia...y perdonarme la expresión, pero es que es tal cual.

Yo por eso cada vez tengo más claro que para sobrevivir de la mejor manera en este mundo sin sentido es tomarse las cosas como vienen, no alterarse más de lo normal por los actos que no nos agraden e intentar estar a buenas contigo mismo y con los que nos rodean, pero eso si, rodearnos de gente que nos interese, no de cualquiera.

Gente viva, positiva, que nos haga la existencia por estos lares de la mejor manera posible, que nos muestre lo maravillosos que somos todos y cada uno de nosotros, que nos haga sentir que encajamos en este mundo lleno de desequilibrados que hoy te dicen blanco y a los diez minutos negro y no entienden porque no les entiendes.

Por favor que la gente sea clara y que cuando hable sea con un mínimo de coherencia porque sino apaga y vámonos.

Vivir es una experiencia irrepetible, lo que hacemos ahora no lo haremos igual dentro de un rato, por mucho que nos creamos que estamos haciendo lo mismo, cada instante es diferente del siguiente por ello no dejemos de vivir en nuestro pequeño mundo, con pasión, con sentimiento, con optimismo, pero con equilibrio por favor.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Haciendo historia

Hoy he decidido buscar en la hemeroteca y repasar algunos acontecimientos importantes que pasaron un día como hoy hace treintayseis años en mi ciudad... Era domingo y entre los titulares de prensa se podía leer noticias tales como la visita del presidente de Mejico a la ciudad de Madrid o simplemente ilustres como Mariano de Cavia o Jacinto Benavente eran los columnistas de prensa de la época... Pero la mejor de las noticias de ese día fue el nacimiento de mi querida Lorena.  

Si, hoy hace 36 años vino al mundo una preciosa niña de grandes ojazos y una rubia cabellera, que sin ella saberlo aún se convertiría en uno de los pilares de mi vida.

Entró en mi vida cuando eramos niñas, la conocí de manera divertida, tendríamos unos doce años yo y ella trece, y era la chica de Madrid, que se había echado novio, en la urbanización donde pasamos nuestros más divertidos veraneos...y claro nada mejor que hacer el resto de las niñas que espiar a estos jovenes tortolitos y seguirles por las calles blancas de la urba para ver que hacían...

Pasaron los años y esta rubia de grandes ojazos se hizo mayor...y yo a la par que ella...

Hemos vivido muchas cosas juntas y a pesar de la distancia, se que tengo a mi rubia para lo que haga falta y en un día como hoy me hubiese gustado poder estar a su lado más que nunca y poderle haber dado un achuchón de esos que te espachurran pero que te dejan llena de amor, de cariño y  de paz, una paz y un sosiego que todo el mundo necesita en su vida para poder llevar las riendas de la misma, con equilibrio...algo fundamental.

Por eso y por las circunstancias que ambas tenemos, este año, no puedo estar a tu lado, pero te regalo este texto y espero que no olvides nunca lo importante que eres en mi vida, que aunque tu no creas, te estas ganando el cielo y que se que Maite, esta orgullosa de lo que estas haciendo...te quiero mucho mi reina mora, no lo olvides jamás.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Botas rojas

Llegó el otoño sin apenas darnos cuenta y de un día para otro para hacerse notar, no podía ser de otra forma...

Me pilló desprevenida, en sandalias de cuña y vaqueros de verano con una enorme camiseta blanca con un gran corazón en negro y plata...caminando por mi hermosa ciudad me empezó a caer el agua de la fresca y húmeda lluvia, que siempre aparece en Madrid cuando menos te lo esperas...

Me di cuenta en ese preciso momento que este año el otoño iba a ser especial, había terminado mi relación laboral de casi diez años, y este iba a ser mi primer otoño de mujer " en el paro", como la mayoría de mis conciudadanos y que como se suele decir, al mal tiempo, buena cara...por ello me dije a mi misma que las botas que me acompañarían esta nueva etapa de mi vida tenían que ser diferentes de las de tiempo atrás...

Se acabaron las botas altas negras de piel, serias de mujer ejecutiva, necesitaba un cambio de look, aunque fuese en plan " low cost" y de ahí mi necesidad de comprarme unas botas rojas, que me animen en esta nueva andadura de madre, mujer y esposa durante veinticuatro horas.

Así pues ya hoy lunes, con mis katiuskas rojas , he empezado mi nueva andadura, sobre el asfalto de Madrid, he estrenado las lluvias como debe ser pisando los charcos de la lluvia que ha caído a primera hora de la mañana, paseando por la calle Princesa, plaza de España y volviendo a casa en metro que no estamos para gastar en gasolina, hay que ahorrar...empezaré la etapa con ilusión y sin pereza, deseando que el color rojo de mis botas me llene de color en los momentos grises que me deparan en esta nueva espera, de saber si encontraré un nuevo trabajo donde sentirme valorada de verdad y que sobre todo mi salud, me lo permita.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ver la luz

En la mayoría de los casos las personas pasamos por diferentes etapas de nuestra vida, donde nos sentimos que vamos a ciegas, que no sabemos ni como ni porque hemos llegado a la situación que estamos viviendo en el presente,pero que nos hace sentirnos, como cuando tienes esa sensación de viajar por un túnel oscuro e inmensamente largo, que parece que no termina nunca y estamos deseando ver de nuevo la luz del exterior.

Poco a poco a todos, las cosas se nos van solucionando, quizá primeramente en unos ámbitos de nuestra vida y posteriormente en otros, pero poco a poco vamos viendo esa luz que tanto necesitamos todos para trazar nuestro camino y poder así seguir paseándonos por este tablero de ajedrez que es la vida...

En pocos días voy a salir de ese túnel que me lleva dando paseos a tientas desde hace meses atrás y aunque la solución para salir del mismo no es la más indicada, es una de las opciones que se me planteaban para salir de nuevo al exterior, por ello, lucharé para que al menos en esta parcela de mi vida, este camino de luz, se llene de nuevas oportunidades, de nuevas sensaciones, de nuevas personas que me ayuden a continuar mi camino pasando por los diversos cauces que nos depara la vida en cada una de sus amplias actividades, unas seguro, más placenteras que otras pero que son las que nos indican que vamos construyendo esa autopista hacia la luz, donde por fin, en el final de nuestros días muchos nos encontraremos con nuestros seres perdidos/ queridos que nos ayudaran a sentirnos plenos, por haber llegado hasta ellos, luchando desde el minuto uno, por haber logrado nuestros más costosos objetivos.

martes, 17 de septiembre de 2013

Marionetas

Recuerdo mi viaje a Praga con un cariño enorme, seguramente porque era una época llena de vitalidad, de compañeros de la universidad, de que todo era parte del juego de la vida, de que tras llegar al hotel y bajar a un bar tremendo a pedir hielos en francés me sentía terriblemente dichosa...

Ademas de los recuerdos que permaneceran siempre en mi memoria me traje de esa increible ciudad una pequeña marioneta, tipico suvenir de la ciudad, aunque la mia era muy peculiar, pues escogi para traerme conmigo, una arrugada y viejecita brujita que me llamo poderosamente la atencion...la bauticé con el nombre de brujita Kacherov, en homenaje a la estación de metro que cogiamos con frecuencia para disfrutar de la ciudad...

Esa marioneta al verla hoy, me hace pensar, las similitudes que tenemos las personas con estos seres inertes que cobran vida, cuando les mueven sus hilos...y quien no se ha sentido en mas de una ocasión cual marioneta, que se deja mover por las manos de otros y en ocasiones actuamos baja la tutela de esos hilos que algunos mueven en su propio provecho y nos quietren hacer ver que somos nosotros los que movemos los hilos de nuestra propia vida... De ahi vendrá la frase de que la vida es como un teatro y nosotros todos, meros petsonajes que en ocasiones sin querer nos movemos cual marionetas sin saber realmente cual es nuestro destino a seguir.

Partiendo de cero

Hoy es uno de esos días en los que me apetece escribir más de lo normal, quizás porque es el refugio que me queda, cuando me veo sóla en casa, sin ningún tipo de compañía y me da por pensar que las cosas si no nos gustan hay que cambiarlas y nunca es tarde para partir de cero.

Siento la necesidad, desde que mi vida hace ya siete meses dio un giro inesperado por temas de salud que al no trabajar, y ver como el resto de los que me rodean tienen sus obligaciones y yo me quedo hueca en el ámbito laboral, que es como esa silla que se nos queda coja y no queremos tirar porque nos da pena, de sentirme llena de nuevo en ese terreno.

Es lo que tienen los cambios, te haces una idea de que las cosas van a ser de una manera y cuando ves que pasa el tiempo y las cosas no están saliendo como te imaginas, te das cuentas que debes cambiar el chip y empezar de nuevo.

Hay días que tengo más ilusión por ello, pero hay otros, como hoy, quizás de finales de verano, donde el sol deja de brillar como semanas anteriores y que como hoy le cuesta asomarse por el horizonte y darme sus buenos días, que me hacen sentirme más flojita anímicamente...como lo harán los de los países donde no cuentan con mas de seis horas de sol...

Tengo que buscarme un objetivo, un reto, algo que me estimule, que me apetezca hacer, sentirme útil.
Es el momento de buscar donde no haya mirado antes, ver realmente que me apetece hacer y ponerme manos a la obra, no puedo quedarme estancada viendo el paso de los días a mi alrededor, buscaré, buscaré y estoy seguro que pronto algo encontraré.

Perdida

Creo que desde hace tiempo las personas en algún momento de su vida se sienten perdidas...
En muchas ocasiones no tenemos ganas de hacer algo y parece que la dinámica del día a día nos invita a actuar como solemos hacer, ya sea por rutina o por no tener el coraje suficiente de decir se acabó.

Las situaciones que vivimos cada uno de nosotros nos forjan una manera de ser, y actos que en otras ocasiones diríamos frases tales como:" yo jamás haría algo semejante", nos las tenemos que comer con patatas cuando tiempo después nos vemos haciendo aquello que renegábamos tiempo atrás.

La vida es lo que tiene, que te hace ser participe en ocasiones de actos que son reprochables...

El no poder dormir por las noches, ese come come, que nos inquieta en ocasiones, llega un punto en que puede más que nosotros y nos hace caer en picado, cual montaña rusa se tratase y nos hace ver que hemos llegado al límite de nuestro más primitivo instinto.

Equivocarse es de humanos, todo el mundo lo sabe, pero cuando llevas tiempo, cometiendo el mismo error, sabiendo que no esta bien lo que estas haciendo y darte cuenta de ello, tiene que hacernos reflexionar, hacernos ver, que de todo se sale, que todo tiene solución.

En noches como la de ayer en la que me sentí muy perdida, pienso en lo que debo hacer y si es duro, cojo fuerzas de donde no las tengo y resurjo de nuevo cual ave fénix,porque no puedo continuar así.