Sinceramente, estoy deseando comenzar con el tema de las cajas, no me es nuevo el tema de las mudanzas, de los cambios de pisos, aunque si bien es cierto, mis traslados de casa han sido siempre dentro de mi país y en este caso no.
Aun así, cuento los días, deseando empezar de cero, otro país, otra ciudad, otras caras, otro idioma...será duro lose, pero desde la distancia me será mas llevadero el pasar de puntillas en ciertos días, como los que en breve se me presentan...
Quiero ir con poco equipaje, no paro de tirar cosas, cartas de viejas amistades, diarios de mi niñez, que antes guardaba como oro en paño, libros que me tuve que estudiar como una loca años atrás y que pensaba que me servirían en mi labor profesional, quiero llevarme lo mínimo, tengo claro que lo realmente importante permanecerá en mis recuerdos y no me hacen falta tenerlos en mano...
Deseando de dar carpetazo con ciertos asuntos, personas que ahora que me voy, me doy cuenta que no me aportan lo más mínimo salvo negatividad, pero que por circunstancias seguirán ahí, pero en este caso a mas de mil kilómetros de distancia...suspiro...
Concretando los últimos asuntos, que parece van siendo más positivos de lo que en un principio se dijo, ya era hora de que se otease un rayito de luz en el horizonte...
Papeleo y burocracia en las próximas semanas, días y noches de nervios, de esperanzas de respirar profundo y decirme a mi misma que todo va a salir bien, que es una decisión que a la larga será en positivo, para todos, para el protagonista, la partener y la pequeña Marta, que cada día me sorprende más, que orgullosa me siento.
Seguro que algo se nos queda en el tintero, pero espero que si es así, no nos lo tomen en serio.
Empieza la auténtica cuenta atrás, en dos meses, comienzo de cero, sin red y cruzando un precipicio de vértigo... Tengo miedo, por ello no dejo de repetirme, que todo va a salir bien.
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