viernes, 21 de marzo de 2014

Introduccion: Viento salvaje de verano

Corría el año 1993, era verano y el viento inundaba la ciudad, el pueblo y la playa.
Para ponernos en situación, estamos en una zona del sureste español, era época de vacaciones y ese año sería inolvidable para Raquel.

Por primera vez en su vida salió de vacaciones con su amiga Daniela, las dos solas, sin problemas de horarios, ni de hermanos pequeños, ni de padres obsesivos con el a donde vas o de donde vienes.

Tenían ganas de conocer la ciudad, sus monumentos, sus fuentes, sus esculturas...el calor era pegajoso pero eso no era impedimento para salir a pasear.

En su primer día de vacaciones, tras dejar sus maletas en el minúsculo apartamento que habían alquilado, frente a la playa bajaron raudas a darse un buen chapuzón, ya fresquitas y con olor a sal se sentaron a disfrutar de una contundente paella mixta y mirándose cómplices aquellas amigas iniciaron sus primeras vacaciones de verdad.

La tarde se les echaba encima, hacía mucho viento, ese viento salvaje de verano, que calienta y pica,pero que no molestaba, te hacias a él tras unas horas en la ciudad,ahora era hora de vestirse y salir a tomar algo. Justo cerca de la tienda de alquiler de tablas de surf había un pequeño bar, lleno de pintadas de alegres surfistas y colores chillones que les llamó la atención, entraron sigilosas como dos niñas pequeñas asustadas por lo desconocido del lugar, no sabían aún lo que el destino les tenía preparado, iban a conocer a una persona que sería alguien muy importante para el resto de sus vidas, Miguel.

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