Se dice que los libros nos transportan a diferentes lugares y que con ellos podemos vivir grandes historias, yo creo que con los cuadros también se pueden vivir grandes hechos y que no están tan valorados como merecen.
Con sus diferentes técnicas, temáticas, si es un óleo o un temple,ya sea con pinceladas finas o no, en color o en tonos sepia, podemos conocer a grandes personajes o hechos claves y relevantes de la historia del mundo.
Retratos, bodegones, cuadros temáticos, históricos, la vida de sus autores en las épocas de cada uno de ellos, son otra manera muy interesante de explorar diferentes acontecimientos.
Disfrutemos de las historias que nos pueden proporcionar los cuadros, están llenos de lecturas interesantes, no es necesario que sean obras de grandes genios de la pintura, cualqueri cuadro que podamos tener cualquiera de nosotros en nuestra casa, nos puede hacer disfrutar de un elenco de sensaciones que no podemos dejar pasar.Entremos en los cuadros y dejemonos llevar por lo que encontremos en su interior.
domingo, 7 de abril de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
Buenos cimientos
En toda buena construcción que se precie, deben estar bien anclados los cimientos para que el edificio en cuestión resista los vaivenes de la vida...
En las relaciones, ocurre lo mismo, por mucho que se quiera salvar una amistad o una pareja, si no existen buenos cimientos, no hay nada que hacer...se podrán poner parches a los agujeros que haya pero si ya desde un primer momento no se asientan correctamente las bases no se puede construir nada que sea realmente sólido.
Es triste pero es la realidad...hay que asumir las consecuencias y los arquitectos lo saben muy bien.
Hay ejemplos de construcciones duraderas y que aunque ha pasado incluso siglos desde su construcción, permanecen alzándose sobre grandes ciudades, como diciendo, aqui sigo, pasad y venid a verme que no me voy a desplomar jamás, como puede ser la Torre Eifel.
Luego, hay otras edificaciones más modestas e incluso en los cuentos infantiles, como el de los tres cerditos, donde uno de ellos construyó una casita de paja y tuvo que ver como el soplido del lobo, la hizo desvanecerse en pocos segundos, no tenía buenos cimientos...
Aunque nos duela, esas relaciones que están basadas en una mala base y que por mucho que luchemos contra viento y marea para sostenerla a flote, si realmente nos hacen daño y no conseguimos mantenerlas en pie, es mejor admitir que no se ha construido una base sólida y dejar caer ese dolor al suelo, porque sino el sufrimiento y la frustración de ver como se derrumba cual torre de naipes,día si y día no, nos hará mucho más daño y más aún, a los que están a nuestro alrededor.
En las relaciones, ocurre lo mismo, por mucho que se quiera salvar una amistad o una pareja, si no existen buenos cimientos, no hay nada que hacer...se podrán poner parches a los agujeros que haya pero si ya desde un primer momento no se asientan correctamente las bases no se puede construir nada que sea realmente sólido.
Es triste pero es la realidad...hay que asumir las consecuencias y los arquitectos lo saben muy bien.
Hay ejemplos de construcciones duraderas y que aunque ha pasado incluso siglos desde su construcción, permanecen alzándose sobre grandes ciudades, como diciendo, aqui sigo, pasad y venid a verme que no me voy a desplomar jamás, como puede ser la Torre Eifel.
Luego, hay otras edificaciones más modestas e incluso en los cuentos infantiles, como el de los tres cerditos, donde uno de ellos construyó una casita de paja y tuvo que ver como el soplido del lobo, la hizo desvanecerse en pocos segundos, no tenía buenos cimientos...
Aunque nos duela, esas relaciones que están basadas en una mala base y que por mucho que luchemos contra viento y marea para sostenerla a flote, si realmente nos hacen daño y no conseguimos mantenerlas en pie, es mejor admitir que no se ha construido una base sólida y dejar caer ese dolor al suelo, porque sino el sufrimiento y la frustración de ver como se derrumba cual torre de naipes,día si y día no, nos hará mucho más daño y más aún, a los que están a nuestro alrededor.
viernes, 5 de abril de 2013
Objetos
¿Porqué será que nos gusta tener miles de objetos acumulados en nuestras casas?
Hoy me he puesto a pensar la cantidad de objetos que tengo y que realmente,sinceramente creo que podría vivir sin ellos y que parece que es bueno el tenerlos acumulados como si se tratase de hacer una colección de objetos varios porque si...
La mayoría de ellos son cosas que realmente ya ni usamos, es como el acumular ropa en los armarios que ya ni nos queda bien pero que guardamos con la esperanza de que algún día volveremos a tener la talla de cuando teníamos quince años y la seguimos guardando por si las moscas.
Hoy creo que voy a empezar a hacer limpieza, me niego a guardar objetos inservibles por el hecho de acumular, realmente, es bueno acumular recuerdos y pequeñas cosas que nos traen historias apasionantes de nuestro pasado, pero el guardar por guardar, va a ser que no.
Parece que en esta época en la que vivimos, el tener objetos caros, grandes y rimbombantes es sinó
nimo de poder, de riqueza, de autoridad y no creo que eso sea cierto.
Hagamos pues un acto de reflexión, y reciclemos, como con los recuerdos negativos, las cosas que ya no sirven y que realmente, nos hacen flaco favor el tenerlos como si nos fuese la vida en ello. Pensar que son realmente trastos viejos que unicamente ocupan espacio, nos hacen más dificil el tenerlos a la hora de limpiar y que ademásy principalmente no nos darán la felicidad que todos realmente estamos buscando.
Hoy me he puesto a pensar la cantidad de objetos que tengo y que realmente,sinceramente creo que podría vivir sin ellos y que parece que es bueno el tenerlos acumulados como si se tratase de hacer una colección de objetos varios porque si...
La mayoría de ellos son cosas que realmente ya ni usamos, es como el acumular ropa en los armarios que ya ni nos queda bien pero que guardamos con la esperanza de que algún día volveremos a tener la talla de cuando teníamos quince años y la seguimos guardando por si las moscas.
Hoy creo que voy a empezar a hacer limpieza, me niego a guardar objetos inservibles por el hecho de acumular, realmente, es bueno acumular recuerdos y pequeñas cosas que nos traen historias apasionantes de nuestro pasado, pero el guardar por guardar, va a ser que no.
Parece que en esta época en la que vivimos, el tener objetos caros, grandes y rimbombantes es sinó
nimo de poder, de riqueza, de autoridad y no creo que eso sea cierto.
Hagamos pues un acto de reflexión, y reciclemos, como con los recuerdos negativos, las cosas que ya no sirven y que realmente, nos hacen flaco favor el tenerlos como si nos fuese la vida en ello. Pensar que son realmente trastos viejos que unicamente ocupan espacio, nos hacen más dificil el tenerlos a la hora de limpiar y que ademásy principalmente no nos darán la felicidad que todos realmente estamos buscando.
jueves, 4 de abril de 2013
Cuando sea mayor
Cuando era niña siempre tenía claro lo que quería ser de mayor, me gustaba el mundo del periodismo, escribir y conocer las noticias de lo que estaba pasando en cada momento me llenaba, me interesaba, me gustaba ir a clase sabiendo lo que había ocurrido en el ámbito nacional, internacional o cultural.
Por circunstancias de la vida, no he podido dedicarme al mundo del periodismo, por ello quizas esta necesidad repentina de escribir este blog, como medida de escape y aunque sea para mi persona el poder esbozar unas letras y escribir lo que siento que me hace feliz.
Siempre dejamos de hacer cosas en la vida por el miedo a o por que nunca creemos que sea un buen momento...
Yo he podido tomar decisiones en la vida, unas acertadas y otras no y me han llevado a lo que soy hoy.Quiza no pude estudiar periodismo en su día, pero eso no significa que no lo pueda hacer ahora en la madurez, de momento siempre quise escribir y aqui lo hago...no dejemos de soñar nunca y de pensar que de alguna manera, aunque no sea la mas acertada, todos de alguna forma podemos lograr nuestros sueños.
Y quien sabe, lo mismo en un arrebato de esos mios, me da por matricularme en la universidad y me puedan convalidar algunas de mis asignaturas y pueda empezar a estudiar de nuevo lo que siempre me ha apetecido, quien sabe, cuando sea mayor, veré si lo he conseguido.
Por circunstancias de la vida, no he podido dedicarme al mundo del periodismo, por ello quizas esta necesidad repentina de escribir este blog, como medida de escape y aunque sea para mi persona el poder esbozar unas letras y escribir lo que siento que me hace feliz.
Siempre dejamos de hacer cosas en la vida por el miedo a o por que nunca creemos que sea un buen momento...
Yo he podido tomar decisiones en la vida, unas acertadas y otras no y me han llevado a lo que soy hoy.Quiza no pude estudiar periodismo en su día, pero eso no significa que no lo pueda hacer ahora en la madurez, de momento siempre quise escribir y aqui lo hago...no dejemos de soñar nunca y de pensar que de alguna manera, aunque no sea la mas acertada, todos de alguna forma podemos lograr nuestros sueños.
Y quien sabe, lo mismo en un arrebato de esos mios, me da por matricularme en la universidad y me puedan convalidar algunas de mis asignaturas y pueda empezar a estudiar de nuevo lo que siempre me ha apetecido, quien sabe, cuando sea mayor, veré si lo he conseguido.
miércoles, 3 de abril de 2013
Mi barrio
Soy de Madrid y he vivivido en varios distritos pero siempre me he asegurado de no dejar de vivir en la capital...ahora no es que viva en un mal barrio, pero no es mi barrio donde crecí y de ahí que le quiera dedicar unas palabras al que será para siempre mi barrio.
Es la estación de metro de Herrera Oria, ahí fue donde nací, en el hospital de la Paz y muy cerca de allí estaba mi casa, donde viví hasta que me case y abandoné la casa familiar.
Era por aquél entonces un barrio estupendo, tenía el cole a tiro de piedra y el instituto justo en frente de mi casa, tenía los parques donde jugaba de niña, que no les faltaba detalle, columpios, bancos, torres, el puente, estructuras de acero rojo donde jugar y todo lo que necesitaba en una misma calle...
la panaderia,donde me compraba esos bollos inmensos algunas tardes,la tienda de chuches,donde los domingos iba a tras salir de misa, la pasteleria donde el olor a sus tartas y delicatesen aún conservo en mi memoria y la papeleria donde cuando tenía que bajar a comprarme un mapa fisico para clase de sociales,nunca cerraba, todo estaba ahí, cerca, era muy cómodo.
Recuerdo cuando iban a construir un centro comercial, y mi padre me llevaba a pasear por unas montañas de arena enormes y me decía que iban a crear un edificio inmenso lleno de tiendas, cines, restaurantes y con un sinfin de oportunidades para que cuando fuese mayor, pudiese conocer que había algo mas tras esa calle por la que transcurrió mi infancia.
Mi barrio tenía y aún hoy sigue teniendo inmensos edifcios, hay bloques grisaceos algunos y otros repintados de blanco viejo, de viviendas de hasta catorce pisos de altura y diecises en lo que se conoce como la ciudad de los periodistas, bloques enormes de hormigón que rodeaban esa calle y aquellas pequeñas plazas donde jugabamos todos. Adoro mi barrio.
Es la estación de metro de Herrera Oria, ahí fue donde nací, en el hospital de la Paz y muy cerca de allí estaba mi casa, donde viví hasta que me case y abandoné la casa familiar.
Era por aquél entonces un barrio estupendo, tenía el cole a tiro de piedra y el instituto justo en frente de mi casa, tenía los parques donde jugaba de niña, que no les faltaba detalle, columpios, bancos, torres, el puente, estructuras de acero rojo donde jugar y todo lo que necesitaba en una misma calle...
la panaderia,donde me compraba esos bollos inmensos algunas tardes,la tienda de chuches,donde los domingos iba a tras salir de misa, la pasteleria donde el olor a sus tartas y delicatesen aún conservo en mi memoria y la papeleria donde cuando tenía que bajar a comprarme un mapa fisico para clase de sociales,nunca cerraba, todo estaba ahí, cerca, era muy cómodo.
Recuerdo cuando iban a construir un centro comercial, y mi padre me llevaba a pasear por unas montañas de arena enormes y me decía que iban a crear un edificio inmenso lleno de tiendas, cines, restaurantes y con un sinfin de oportunidades para que cuando fuese mayor, pudiese conocer que había algo mas tras esa calle por la que transcurrió mi infancia.
Mi barrio tenía y aún hoy sigue teniendo inmensos edifcios, hay bloques grisaceos algunos y otros repintados de blanco viejo, de viviendas de hasta catorce pisos de altura y diecises en lo que se conoce como la ciudad de los periodistas, bloques enormes de hormigón que rodeaban esa calle y aquellas pequeñas plazas donde jugabamos todos. Adoro mi barrio.
martes, 2 de abril de 2013
Golosinas
Siempre me he preguntado porque las cosas ricas de la vida engordan, parece que hay que pagar un precio por disfrutar de pequeños manjares como son las golosinas...
Sí, hoy día primaveral, lluvioso y ventoso, necesito hablar de dulces y golosinas porque sino me quedo grisacea como el día y no me apetece lo más mínimo.Mis favoritos son el chocolate con churros, los donuts foundant, los clásicos de toda la vida con chocolate, la leche condensada, y por su puesto las golosinas, moras rojas y negras, nubes de algodón, lacasitos...
Recuerdo cuando era pequeña y me daban mis padres la paga los domingos por la mañana, me daban por aquél entonces, 25 pesetas, madre mía, parezco de la edad prehistórica, cual Eap en la pelicula de los Croods, hablando en pesetas y no en euros...
Pues si, con esas 25 pesetas,en aquella época yo hacía maravillas, recuerdo como iba a la tienda de chucherías que había frente a mi casa y me compraba, una nube, una bolsa de monchitos, arroz inflado salado que aún hoy venden, regaliz rojo, piruletas en forma de corazón y una mora negra...
Como me lo pasaba con mis chuches y mis vecinos jugando en el parque que había detrás de mi casa y tomandonos las ricas golosinas de la semana...
A día de hoy, sigo teniendo necesidad de golosinas, sobre todo en días grises como hoy, que me animen a ponerle un toque de color a esos sinsabores que nos da la vida cuando somos mayores y que cuando somos niños ni siquiera pensamos que puedan existir.
Poner golosinas en vuestra vida, no os curaran la enfermedad que tengais, no os ayudaran a pagar las facturas a final de mes ni tampoco harán milagros pero si os harán sonreir durante unos instantes.
Sí, hoy día primaveral, lluvioso y ventoso, necesito hablar de dulces y golosinas porque sino me quedo grisacea como el día y no me apetece lo más mínimo.Mis favoritos son el chocolate con churros, los donuts foundant, los clásicos de toda la vida con chocolate, la leche condensada, y por su puesto las golosinas, moras rojas y negras, nubes de algodón, lacasitos...
Recuerdo cuando era pequeña y me daban mis padres la paga los domingos por la mañana, me daban por aquél entonces, 25 pesetas, madre mía, parezco de la edad prehistórica, cual Eap en la pelicula de los Croods, hablando en pesetas y no en euros...
Pues si, con esas 25 pesetas,en aquella época yo hacía maravillas, recuerdo como iba a la tienda de chucherías que había frente a mi casa y me compraba, una nube, una bolsa de monchitos, arroz inflado salado que aún hoy venden, regaliz rojo, piruletas en forma de corazón y una mora negra...
Como me lo pasaba con mis chuches y mis vecinos jugando en el parque que había detrás de mi casa y tomandonos las ricas golosinas de la semana...
A día de hoy, sigo teniendo necesidad de golosinas, sobre todo en días grises como hoy, que me animen a ponerle un toque de color a esos sinsabores que nos da la vida cuando somos mayores y que cuando somos niños ni siquiera pensamos que puedan existir.
Poner golosinas en vuestra vida, no os curaran la enfermedad que tengais, no os ayudaran a pagar las facturas a final de mes ni tampoco harán milagros pero si os harán sonreir durante unos instantes.
lunes, 1 de abril de 2013
Cambio de perspectiva
Está claro que con el paso del tiempo las personas, las ciudades y las cosas cambian para nosotros porque hemos cambiado de manera de ser o pensar y vemos las cosas desde una perspectiva muy diferente...
Lugares que podían ser entrañables en épocas pasadas ahora los vemos con otros ojos y nos parecen muy inciertos, oscuros o simplemente lugares tristes y que ya no tienen ese color y esa luz que nos hacia de ellos retenerlos en la memoria como grandes, lugares extraordinarios...
Casas que en su día estaban llenas de ternura, olor a azahar y música festiva por los cuatro costados son ahora, posadas vacías que no transmiten confianza, sino que más bien en noches lluviosas dan miedo, habitaciones frias donde la calidez de años atrás ha desaparecido como la gente que en otros momentos habitaron en ella y que ha día de hoy ya no se encuentran en este mundo.
Cuando uno vuelve a su hogar tras esa estancia en esa antigua morada, agradece que en su humilde hogar no haya habitaciones frias salvo porque se dejo apagada la calefacción, que sepa que hay calidez sin tener chimeneas de adorno y que la felicidad aunque sea en ocasiones contadas con los dedos pero vuelve a tener hueco, consiguiendo que el calor humano sea lo que importe viendolo todo desde esta nueva perspectiva.
Lugares que podían ser entrañables en épocas pasadas ahora los vemos con otros ojos y nos parecen muy inciertos, oscuros o simplemente lugares tristes y que ya no tienen ese color y esa luz que nos hacia de ellos retenerlos en la memoria como grandes, lugares extraordinarios...
Casas que en su día estaban llenas de ternura, olor a azahar y música festiva por los cuatro costados son ahora, posadas vacías que no transmiten confianza, sino que más bien en noches lluviosas dan miedo, habitaciones frias donde la calidez de años atrás ha desaparecido como la gente que en otros momentos habitaron en ella y que ha día de hoy ya no se encuentran en este mundo.
Cuando uno vuelve a su hogar tras esa estancia en esa antigua morada, agradece que en su humilde hogar no haya habitaciones frias salvo porque se dejo apagada la calefacción, que sepa que hay calidez sin tener chimeneas de adorno y que la felicidad aunque sea en ocasiones contadas con los dedos pero vuelve a tener hueco, consiguiendo que el calor humano sea lo que importe viendolo todo desde esta nueva perspectiva.
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