Raquel en muchas ocasiones se sentía sola...veía a Daniela y a Miguel y pensaba que si hubiese sido más valiente ella también podría compartir su vida con alguien sino prefiriese ser tan cómoda...
No podía saber ni la mitad de la mitad de lo que de puertas para dentro era la vida de esa pareja...Daniela le había comentado en alguna ocasión que su relación con Miguel dejaba mucho que desear, pero jamás Raquel podía llegar a pensar que ese matrimonio estaba roto casi desde el minuto uno.
Raquel llevaba también una vida muy monótona, a veces ya actuaba cual robot era demasiado rutinario, levantarse, desayunar, ir a la librería, volver a casa y esperar a que Miguel le llevase los fresones con los que disfrutaba haciendo miles de recetas.
En más de una ocasión le dijo a Miguel que no le siguiese llevando esas cajas con fresones ya que para ella sola tenía mas que demasiados...siempre acababa repartiendo a los vecinos, a su padre le llevaba un montón de frascos de mermelada y ella también se hacia sus propias confituras y pastelillos y tartas, llegaba un punto que se decía: "tanto fresón lo mismo hace que me salga otro en la otra mejilla".
Raquel en más de una ocasión pensaba en dar carpetazo a su rutinaria existencia y empezar de cero en otra ciudad...pero no se atrevía a dar el paso y mucho menos hacerlo sola.
Con Miguel tenía una confianza tal, que a veces le decía que se arrepentía de no haberle echo caso cuando años atrás, este le dijo abiertamente lo que sentía pero no fue capaz de de creerse que fuesen a durar...ahora años después seguían teniendo una enorme complicidad y lo pasaban bien juntos los pocos momentos que compartían.
El día que Daniela le contó a Raquel que llevaba años manteniendo una relación paralela con Luis, el contable buenorro del mercado, pero que era solo una mera distracción, Raquel se sintió tremendamente apenada por Miguel...pero jamás le dijo nada.
Raquel muchas mañanas al levantarse de la cama y ver que no tenía a nadie a su lado pensaba que seria su destino y que viendo como habían acabado las dos personas que más quería de este mundo, que dormían juntas pero no se sentían unidas, era casi preferible estar sola..aunque un momento...las dos personas que quería, ¿ realmente quería a Miguel?.
Efectivamente, la cuestión no es querer o no querer, sino si quieres o no...
ResponderEliminarExacto, gracias por leerme
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