En estos momentos tenemos a los tres protagonistas dándose cuenta de que el amor verdadero lo están encontrando, pero saben que al mismo tiempo, van a hacer mucho daño a personas a las que quieren.
Raquel necesitaba unos días de descanso y pensar en soledad si realmente quería a Miguel...fue por eso que se acercó esa misma tarde a casa de sus hasta ahora dos mejores amigos y al ver a Miguel allí sentado con su café en mano viendo una revista de viajes, se dijo: será verdad que toda la vida he amado a Miguel y no he querido verlo...
Miguel estaba con unos vaqueros viejos y una camiseta de hacía bastante tiempo, que en su día Raquel le regaló, azúl marina, como sus ojos y al ver a Raquel entrando por la puerta, se quedó parado en seco.
Raquel estaba sudorosa, había echado una carrera increíble, desde su libreria a la casa de su amor, de sus amores, el de su mejor amiga y el del chico que la hace realmente feliz, aunque sea en pequeñas ocasiones. Tenia la cabeza que le daba vueltas sin parar su último pensamiento, realmente, ¿quería a Miguel como a un amigo o como algo más?.
Raquel simplemente le pidió las llaves de la casa de campo cerca de la playa donde años atrás pasaron tan divertidos momentos...no se atrevía a decirle nada más, simplemente le dijo que necesitaba unos días de descanso y que quería desconectar.
Miguel le dijo que por supuesto, que enseguida se las daba..."cobarde, no dejes que se vaya" se decía para si, pero tampoco soltó palabra por su boca...
Así pues, Raquel le dió las gracias y le dijo que en una semana estaría de vuelta, y antes de cerrar la puerta le dijo: "despideme de Daniela y dale un beso a Cloe, por favor, y gracias de nuevo".
Raquel salía casi con lágrimas en los ojos, por fin se había dado cuenta: amaba a Miguel y lo había echo todos estos años, porque no me di cuenta antes...
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