Bien cierto es eso que dicen que muchas veces nos encontramos en una sala repleta de gente y nos sentimos realmente solos...
es una sensación muy frustrante, no sentirte acompañado en ciertos momentos, ya sea porque hemos decidido empezar una nueva etapa donde no tenemos a nadie que nos acompañe o bien sea porque la gente que nos rodea no nos quita esa sensación de vacio, de soledad...
Cuando nos sentimos solos, nose, da como pena, aparece la melancolía a saludarnos y es sinceramente una sensación muy desagradable.
Si vamos paseando por la calle y nos asomamos a la puerta de un colegio y vemos a un niño sólo en pie y mirando al resto de sus compañeros, todos niños, mientras los demás juegan,rien o trastean, a mi al menos se me parte el alma, de verle en soledad...me pasa lo mismo, en otras muchas ocasiones, es igual que si vemos a un anciano por la calle muy, muy viejecito, con su bastón, sus arrugas inundandole el rostro por sus experiencias vividas y que le ves que va andando, mejor dicho vagando por la ciudad sin saber a donde va y que en el fondo sabes que le da lo mismo porque nadie lo espera...
Mira que hay sentimientos en la vida y sensacíones placenteras pero la soledad, mientras no sea buscada y por un tiempo determinado, es de esas emociones que no me gustan nada, pero nada nada.
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