Me encanta comer, es otra de mis pasiones, pero¿ a quién no le gusta sentarse alrededor de una buena mesa, con buena compañia y disfrutar del placer de la comida?
Lo disfruto todo, desde un buen desayuno, el protocolo de poner la mesa, un bonito mantél blanco con sus servilletas de tela inmaculadas, que se preparan para colocar diferentes manjares, un zumo de naranja recien exprimido, unas tortitas con chocolate, y un buen café que incluso me encargo de molerlo justo antes de ponerme a cocinar, eso el día que me levanto golosa...
Sino cuando me levanto con más ganas de salado, un buen pan recien horneado, con tomate triturado ese aceite de oliva virgen extra y ese jamón serrano, me acompañan al café y al zumo, mis dos básicos que no me abandonan jamás...
Si ya pasadas las horas continuamos con ganas de comer, un aperitivo de olivitas y patatas fritas de las de churrería de toda la vida, sin aceites malignos como el aceite de palma, acompañados de una cerveza fresquita,un buen queso curado y lomo con picos, otra delicia...
Pero cuando llega la hora de sentarnos a comer de verdad, ay Dios mío, lo que puedo disfrutar, un cocido madrileño, con su buena guarnición, un plato de pasta rellena de almendras fileteadas con esparragos y queso fundido por encima, un pollo asado con pure de patatas o manzana, que rico todo.
Disfrutemos por tanto de las múltiples posibilidades que nos ofrece la gastronomía, comamos bien y viviremos mejor. Bon apetit!!
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