jueves, 24 de abril de 2014

Cap. 20 Aprendiendo a vivir

Han pasado ya 6 meses del fatídico accidente de Miguel. No he visto a Daniela ni a Miguel desde que salí del hospital destrozada y aturdida por todo lo que había pasado y vivido allí.

Soy Raquel, sigo sola y continuo intentando aprender a vivir.

En estos meses me he dado cuenta de que por cobardía, por comodidad y por miedo a oír un no por respuesta, he dejado de vivir experiencias tales, que quizás a día de hoy, me hubiesen hecho llevar otra vida. Deje marchar al amor de mi vida hace muchos años, no fui, capaz de asumir lo que sentía por Miguel, preferí ocultarlo para continuar llevando una vida cómoda y rutinaria, pero sin pasión ni mariposas en mi tripa.

Deje que mi mejor amiga se casase con un hombre del que yo estaba enamorada y ella no, por no ser capaz de discutir con ella, que casarse por no estar sóla, no era una buena idea.

No tuve fuerzas para decirle a Miguel, que yo si estaba enamorada, pero que mis ridículos complejos de niña mimada, me hicieron pensar que lo que sentía no merecía la pena luchar.

Por amigos comunes, se que Miguel, jamás va a poder volver a caminar, pero que viendo como Daniela se ha portado con él, todos estos meses, se ha ido "enamorando" de ella como no lo había hecho antes.
Cloe va genial en sus estudios, cada día esta más mayor, la veo muchos días cuando sale del colegio, pasa por mi librería, camino a su casa, ya incluso, algunos días, vuelve sola del colé, signo de que crece bajo una libertad y poca cobardía que yo con su edad no tenía.

Daniela, continua en su puesto de frutas, echo de menos las cajas de fresones, ahora cuando me apetecen, tengo que ir a comprarmelos...la de años que llevo hinchandome a fresones y que no me canso...Daniela es digna de admirar, como ha salido adelante de todas las vivencias que ha tenido que pasar: crecer sin padre, ver morir a su madre joven, casarse con un hombre del que no estaba enamorada, por no verse sola, trabajar muchas horas en su modesto puesto de frutas y ser una madre increíble con Cloe, incluso, a pesar de que lleve seis meses sin verla, ser una amiga leal y tratarme con un cariño increíble a pesar del daño que yo le pudiese hacer.

Yo Raquel, sigo con mi vida, aburrida, monótona, sin complicaciones, esperando que algún
 día, consiga aprender a vivir, sabiendo que la vida es lucha, es caer, es levantarse, es conocer gente, discutir con tu padre, comer a deshoras, mojarse cuando llueve, enamorarte de quien no debes y seguir adelante, porque vivir es cometer muchos errores y aprender de todos ellos.

miércoles, 23 de abril de 2014

Cap. 19 Es mi marido

Daniela llegó al hospital al día siguiente, muy de mañana. Cogió un vuelo temprano, dejo a Cloe en casa del padre de Raquel, como le sugirió esta y se dispuso a salvar su matrimonio si o si.

Mientras viajaba no dejaba de pensar que ahora que estaba Miguel enfermo y sabiendo que este y Raquel se querían ella no pintaba nada...podía ser la excusa perfecta para dejar a Miguel tirado y no tener que cargar con un lisiado el resto de su vida.

Pero no era capaz, ella a su manera, quería a su marido, seria muy fácil llegar y decirle, oye que como a quien amas de verdad es a Raquel, que te cuide ella ahora que estas enfermo...pero era incapaz de hacer aquello.

Con Raquel en el hospital, dando tumbos por la sala, no sería fácil, pero tenía claro lo que la tenía que decir. Era una actitud de niña pequeña, el decir ahora que amaba a Miguel, había tenido muchos años atrás para haberse dado cuenta de ello, y si Miguel la quería tanto, ¿ porque estuvo casado con ella tantos años?

Si realmente estaba tan enamorado de Raquel, ¿ porque quiso tener un hijo conmigo?. Daniela hablaría seriamente con su amiga, bueno, la que hasta hoy había sido su amiga, le pediría que no se interpusiese en su matrimonio, que les dejase tranquilos y si era posible, que no les molestase durante una buena temporada.

Raquel, estaba dispuesta a cuidar de Miguel, pensaba que Daniela les iba a dejar el terreno libre para que viviesen su amor, escondido y ya algo putrefacto, por no haberse dejado llevar por él en su día...pero cuando la vió llegar al hospital, con la cara desencajada y diciendo a todo el personal médico que era la esposa de Miguel, supo que ella no pintaba nada allí.

Daniela con lágrimas en los ojos, entró en la habitación donde estaba su marido y le dijo: "estoy aquí Miguel, estoy contigo, no voy a permitir que te hagan daño, a mi manera, pero siempre te he querido y no voy a dejarte tirado ahora, cuidare de ti, en cuanto estés mejor, volveremos a casa con nuestra hija y seremos una familia, como antes no lo habíamos sido".

Raquel que estaba en la puerta, escuchando las palabras de Daniela, solamente tuvo fuerzas para entrar y decirle a esta: " lo siento mucho Daniela, lo último que yo quería era esto, he sido una idiota, egoísta, tuve la oportunidad de estar con Miguel y no quise hacerlo, es tu marido, el padre de tu hija, no pinto nada en esta habitación. Me he comportado como una niña caprichosa y he perdido por todo ello al amor de mi vida y la mi única y verdadera amiga, me voy a casa con mi padre, cuidare de Cloe hasta que regreseis. Cuando volváis a casa, mi padre os acercará a la pequeña y tranquila, que no volveré a molestaros".

Daniela, asintió con la cabeza y le dijo simplemente: "gracias, sera lo mejor".

Raquel, cerró lentamente la puerta de la habitación, le tocaría empezar de cero, de nuevo en su vida y esta vez estaría sola, al cerrar esa puerta dejaba atrás años de aventuras, de vivencias, de amistad, de amor mal atendido, de amor desperdiciado, de amor no usado y que ahora nunca podría saborear.

jueves, 10 de abril de 2014

Cap. 18 Tenemos que hablar

Raquel estaba mas calmada, dentro de los nervios que podía tener sabiendo que Miguel estaba siendo intervenido...pensaba que era por su culpa, si ella no hubiese ido a casa de sus amigos a pedirles las llaves de la casa de campo, quizás, Miguel no la hubiese visto y quizás no hubiese ido tras ella...pero bueno también debía pensar que ella no se había cruzado con un coche por la carretera donde conducía Miguel, ni se había saltado ningún stop.

Tenia que llamar a Daniela, tenia que decirle que su marido, la quisiese o no, había tenido un accidente y que estaba mal.

Cogió el teléfono y con la mano temblorosa y la voz medio quebrada, llamó a la que hasta hoy, había sido su mejor amiga...

Daniela, que seguía haciendo cajas, con los ojos llenos de lágrimas, vio que la estaba llamando Raquel, pero no quiso cogerlo, no tenía fuerzas, había pasado todo muy rápido, que le iba a decir: " estoy aquí con Miguel, felices porque me he dado cuenta de que le quiero". No podía escuchar aquello, sabia que es lo que tarde o temprano un día iba a tener que oír, pero no le apetecía escucharlo en ese momento y dejo que saltase el contestador."

Raquel, le dejo un triste mensaje: " hola Daniela, solo llamaba para decirte que Miguel ha tenido un accidente con el coche, esta en el hospital de Valencia, no puede mover la pierna derecha y le están operando de un traumatismo en la cabeza, si quieres venir puedes dejar a Cloe con mi padre, un beso".

Raquel esperaba que su amiga en cuanto escuchase el mensaje la llamaría corriendo preocupada por el estado de Miguel, pero pasaron un par de horas y no recibió ninguna llamada.

Dos horas mas tarde, salió el médico que estaba operando a Miguel y le dijo: " buenas noticias, su vida no corre peligro, lo único, la movilidad en la pierna derecha la ha perdido, el golpe en la cabeza es fuerte, pero se recuperará, ha tenido mucha suerte, ahora esta dormido, cuando despierte podrá entrar a verle".

Raquel estaba echa polvo, ha perdido la movilidad en una pierna, pero se había salvado.
En ese momento sonó de nuevo su teléfono, era Daniela, ha debido de escuchar el mensaje, respiro profundamente y le dijo: " hola Daniela, ¿ escuchaste el mensaje? Y esta le dijo, "si, voy para allá, tenemos que hablar".

miércoles, 9 de abril de 2014

Cap. 17 Y ahora que...

Raquel estaba muy aturdida, no sabia que hacer, debería llamar a Daniela, pero estaba demasiado nerviosa como para hablar con ella, quizás Daniela si sabia que Miguel había venido hasta aquí era para estar con ella y no estaba de humor...

Raquel, en ese instante al ver a una patrulla de la policía de tráfico, les pidió si la podían acercar al hospital donde habían trasladado a Miguel y estos amablemente viéndola en el estado en que estaba la dejaron subir en el coche y fueron hasta el hospital, con la sirena sonando y girando de igual manera que rápido iba el vehículo.

Raquel no paraba de llorar, unos de los policías, intentaba calmarla, le preguntaron si era la mujer del herido y ella dijo que como si lo fuera...

Llegaron al hospital, a Miguel lo habían trasladado al quirófano, le iban a intervenir. Raquel algo más aliviada, oyó como una enfermera gritaba su nombre: " Raquel "si soy yo, contesto Raquel, "van a intervenir del golpe en la cabeza a su marido" ¿ mi marido? dijo Raquel extrañada,". La enfermera le dijo:" debe serlo, éste hombre ha dicho que si llegase el amor de su vida al hospital, la reconoceríamos por el fresón de su mejilla derecha y no para de decir Raquel, Raquel, así que, imagino que es usted".

Raquel asintió con la cabeza, no podía creer lo que oía, era el amor de su vida...¿porque habría estado tan ciega?

Mientras tanto Daniela a 300 km de distancia, seguía haciendo cajas y pensando que en el fondo era lo que debía pasar...Miguel y Raquel estarían juntos y serían realmente felices y ella permanecería junto a su hija, como su madre hizo con ella, solo que en este caso su pequeña Cloe si contaría con un padre, al que poder abrazar y con el que poder contar cuando hiciese falta...cosa que ella no tuvo.

Irónicamente pensaba en Luis, pero sabía, que este no iba a dejar a su mujer para estar con ella y con Cloe...si nunca había tenido intención de dejar a su mujer, no lo iba a hacer ahora porque ella estuviese sola y además, francamente, Daniela necesitaba sobreponerse a todo lo que estaba sucediendo...y aún no sabía lo que se les venía encima.

martes, 8 de abril de 2014

Cap.16 No puede ser

Miguel iba ya de camino al encuentro con Raquel. Sabía que se la estaba jugando a una carta y estaba bastante nervioso...estaba ya muy cerca de Gandía, según se iba acercando, el corazón le iba a mil por hora, era como si hubiese retrocedido en el tiempo y volviese a aquél verano donde la conoció...con ese vestido de tirantes, floreado y ese fresón en la mejilla.

A penas le quedaban tres kilómetros para llegar, cuando de repente, un coche se le cruzó en la carretera, salió de un camino de tierra sin asfaltar, se saltó un stop y arrolló directamente el coche de Miguel...este no pudo reaccionar, " dios mio, que hace ese coche".

Fueron las últimas palabras que pronunció Miguel...mientras tanto Raquel estaba a punto de llegar a la estación, desde la ventana de su vagón, vio una humareda de grandes dimensiones a lo lejos, no podía imaginar que entre aquella columna de humo estaba el gran amor de su vida pidiendo ayuda dentro del amasijo de hierros que se había convertido su coche, con la esperanza de que alguien le oyera y pudiese salir de ahí.

Mientras Raquel bajaba del tren y se disponía a recoger su bolsa de viaje, para ponerse rumbo a la casa de campo, la ambulancia y la policía se acercaban al punto kilométrico donde Miguel, seguía con el poco aliento que le quedaba pidiendo ayuda...lograron sacarle con vida, no tuvo la misma suerte el conductor del otro vehículo, que falleció en el acto.

Sacaron a Miguel rápidamente y lo trasladaron al hospital de Valencia, no había tiempo que perder...tenía un fuerte golpe en la cabeza y había perdido mucha sangre, además no podía mover su pierna derecha...no se temía por su vida pero estaba muy grave.

Raquel iba montada ya en un taxi, rumbo a la casa de campo y al pasar por la zona del accidente, pudo ver el coche de Miguel, completamente destrozado, lo reconoció por la matricula y vio como metían a este en la ambulancia...no se lo podía creer.

Pidió al taxista que parase el coche y presa de los nervios le pagó cincuenta euros por la carrera, cuando no le costaría el trayecto completo mas de quince, cogió su bolsa y preguntó al policía que estaba allí, por lo ocurrido...estos le dijeron que había sido un choque entre dos vehículos, con un fallecido y un herido grave, comentó que era amiga del conductor del vehículo plateado y le dijeron: " ese de momento se ha salvado, lo trasladan al hospital de Valencia, esta grave".

Raquel pidió ir en la ambulancia, pero era demasiado tarde, la ambulancia, ya se había ido.

lunes, 7 de abril de 2014

Cap. 15 En mis manos

Raquel se fue en el tren, no tenía ganas de conducir...lo de coger el coche teniendo la cabeza echa un lío y ponerse en carretera no era lo suyo...hasta para eso siempre había sido más prudente...nunca había sido capaz de cometer una locura...bueno ahora parece que sí.

Se quedó pensando," quizás Miguel, se anime a venir conmigo, como en las películas y antes de que el tren arranque, le tengo entrando por el vagón con una orquídea en la mano diciéndome lo arrepentido que estaba de no haber sido más valiente tiempo atrás y de que nunca había dejado de quererme".

Pero no, el tren se puso en marcha y no apareció Miguel por ninguna parte...

Raquel pensó que siendo realistas, es más lógico, que si Miguel quería ir con ella lo haría en coche, sabe que Miguel, le pisa bastante y al no tener que hacer las paradas del tren, podría llegar antes que ella, ya que a ella el tren le dejaba en la estación, en una zona bastante alejada de la casa de campo, así pues estaba claro que Miguel, llegaría antes.

Aun así, Raquel aun no tenia claro realmente que hacer. Ella tenía claro lo que sentía por él, pero quizás Miguel, si en estos años nunca se había osado a decirla nada,¿ porque lo iba a ser ahora?.
Desde luego si estaba todo en mis manos, se decía para si misma, no se aún que voy a hacer...se trata de romper una familia, estaba Cloe, que la quería como a una hija y sobre todo estaba Daniela, que la adoraba por encima de todo.

Sabía que Daniela, había sido infiel a Miguel con Luis, pero también sabía por los motivos que le habían llevado a hacer eso y aunque ella no era quien para juzgarle aquello, sabía, que en el fondo Daniela, quería estar con Miguel, quería arreglar su matrimonio...y ella podría ser la causa de que no lo arreglase..".puff madre mía que voy a hacer."

Cap. 14 Tengo que irme

Esta vez a pesar del dolor que sentía Miguel porque no quería hacer daño a su esposa la miró sabiendo que tenía que ir con Raquel.

Cogió las llaves, la bolsa de viaje y con gran dolor en su corazón, pronunció las palabras que más miedo le daban: " lo siento mucho Daniela, pero tengo que saber que es lo que siente Raquel".

Salió sin mas de la casa rumbo en busca de la que había sido el amor de su vida y con lágrimas en los ojos porque sabía que el daño que le estaba haciendo a Daniela y a su hija Cloe sería inmenso.

Miguel no quería perder a su hija, la quería con locura, pero el amor de pareja, el de adultos, el de vivir al lado de la persona que siempre tienes en mente, no lo había vivido y necesitaba sentirlo, aún sabiendo que quizás, Raquel no le correspondía o no tenía la valentía de hacer daño s su mejor amiga y de no querer romper una familia.

Mientras Miguel iba de camino a la costa pensando lo que se le venía encima, Daniela respiró aliviada...era doloroso, era duro, su marido había confirmado sus sospechas, nunca se había quitado a Raquel de la cabeza y ella simplemente había sido el puente de unión entre los dos.

Daniela tenia claro que debería empezar a recoger sus cosas y salir de esa casa no podía continuar ahí...volvería a la vieja casa de su madre, no la había alquilado este mes, así que pensó: "perfecto, esta tarde ya me pienso mudar allí, iré viniendo por aquí a recoger las cosas sin prisas, le pediré a Luis que me ayude, con su monovolumen, sacaré lo imprescindible en un par de días".

Daniela tenía claro, partiría de cero, con su hija, con el puesto, que como estaba a su nombre Miguel no pintaba ya nada en él y se dedicaría a salir del pozo en el que durante años se había ido metiendo y del que parecía no poder salir.

Estuvo a punto de llamar a Raquel y decirle que Miguel iba para allá, pero estaba tan cansada por haber luchado tanto por creerse una mentira que tampoco tenia ganas de verla ni de hablarla.

Tristemente, los rumores que siempre tuvo en su cabeza, se habían hecho realidad y no podía soportar el haberse engañado tantos años a si misma y haber pensado que en algún momento esto no la afectase tanto como debería afectarla...estaba triste por su hija, pero en el fondo, sabía que esto era lo que tenía que pasar.

Eso si, su matrimonio ya roto, estaba todo en manos de Raquel, si esta rechazaba a Miguel, después de todo lo ocurrido, si que sería una auténtica estupidez.