Es curioso las relaciones que llegan a darse entre padres e hijos...
Había una vez unos padres como cualquiera de los padres que hay por el mundo, éstos tenían tres hijos y aunque siempre se dice que los padres quieren a sus hijos por igual estos no lo dejaban tan claro.
El primero de los hijos, el mayor, llamemosle Tom...
Vive en el extranjero, separado, cuarentón y al que no dudan en mandarle dinero porque "el pobre" esta muy sólo... Tom siempre hizo lo que le dio la gana, cuando vivía con sus padres les traía por la calle de la amargura, de las pequeñas travesuras de la niñez a una adolescencia llena de borracheras varias, pasando a temas más turbios...
Sus padres le defienden de todo y de todos, porque en el fondo, pobrecito el, que mala suerte ha tenido en la vida...les sigue provocando subidas de tensión y visitas intempestivas al medico, pero ellos " buenos padres" que van a hacer...no les queda otra que aguantar y tapar lo que no quieren sepan el resto.
Hijo número dos: Llamemosle Tim...
Otro que la desgracia se cebo con él... Viudo desde muy joven, con un menor a su cargo.
Con dinero que le sale por las orejas, utiliza a sus padres como " niñeros" , recaderos, cocineros...vamos de " no hagáis planes que estáis bajo mis ordenes" las 24 horas del día los 365 días del año...y más desde que Tim se ha echado un novio veinteañero y del que no se puede hablar, porque es privado y es quebrantar su privacidad.
Estos padres enfermos, delicados de salud y agotados mentalmente han pasado de cuidar del menor de 3 a 7 días a la semana y están aspirina arriba, medico abajo...
Pero nuevamente, estos " padres buenos" no tienen escapatoria...son el salvavidas de este otro hijo y no pueden dejarle en la estacada.
Hijo número tres: llamemosle Tam...
Este es el más afortunado para estos entregados padres y por lo tanto no tienen tiempo para él...buen estudiante, nunca se metió en líos,honrado...
Casado, también con un menor a su cargo y con una enfermedad diagnosticada y degenerativa, que por el momento le esta dejando baldearse por la vida y aunque ha tenido que dejar de trabajar por su salud, para estos padres entregados, eso no es nada.
Tam jamás puede contar con ellos, si les pidiese ayuda económica, no se la podrían dar porque ellos no tienen nada, según le han dicho en alguna ocasión...
No tiene que ver, que le estén pagando la hipoteca al hijo mayor, ni al nieto del hijo mediano...eso no es...
Cada uno en la vida tiene su prisma, su óptica de ver la vida y es duro ver como los padres van menguando, les están machacando y ellos no lo quieren ver...para estos padres el amor hacia sus hijos es incondicional y equitativo...yo no consigo verlo desde esa óptica quizá por ello, que siempre haya necesitado lentes y estén durante años sin graduar.
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