viernes, 15 de marzo de 2013

Estefana

Era una mujer menuda, de complexión fuerte, morena, de pelo corto, con mucha fuerza y mucha lucha vivida en sus espaldas,,, vivía en un pequeño piso de un barrio obrero de la ciudad de Madrid y además, era mi abuela Estefana.

En este caso no era la típica abuela entrañable, de pelo blanco y sonrisa angelical, que derrochaba ternura por donde quiera que fuese,con bata rosa de seda, sintiendolo mucho,mi abuela no era de la de los cuentos, era una abuela de las de verdad.

Siempre estaba haciendo cosas, con su bata oscura remangada y su delantal encima era de las que cuando bajabamos los nietos a verla cada sábado a su casa, nos preparaba unos bocadillos inmensos tanto de tamaño como de ingredientes unidos dentro del mismo pan...yo creo que por eso hemos salido asi todos de hermosos...

Si que era como el resto de las abuelas de las que nos hinchaba a comer y decia eso de: " que poco has comido,¿ te frio unos huevos con patatas?" asi era mi abuela...y cosía, como cosía, además fenomenal, se sentaba en su sofá azúl marino, se ponía sus gafas un poco caidas y nos hacía paños de ganchillo preciosos, tanto para su casa como para algunos trabajos del colegio, para la clase de hogar..que algunas estudiamos eso, que tiempos ¿ verdad?.y siempre  con buena nota creo recordar...

La verdad es que a pesar de ser una señora de las de la Castilla más profunda, siempre trabajando y que paso de la franja de los noventa, era toda una abuela con mayusculas.
Hace pocos meses que nos dejó y estoy segura que allá donde esta nos estará mirando y pensando si nos estamos alimentando bien..insisto en ello porque para las personas que pasaron hambre era una cuestión vital, por todo ello, por sonreirnos a todos a su manera, por decirnos esa frase siempre de " ay hija que mala estoy" y enterrar a alguno de sus hijos, se merece este pequeño pero sentido homenaje,.te quiero abuela, y el resto de tu familia te aseguro que también.

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